El Ayuntamiento de Reus continúa desplegando actuaciones para mejorar la eficiencia del sistema de recogida neumática, con un foco especial en la correcta separación de la fracción orgánica, una de las claves para incrementar los índices de recogida selectiva en la ciudad.
En este sentido, la concejalía de Vía Pública, conjuntamente con la empresa concesionaria del servicio, Envac, ha llevado a cabo el repintado de los buzones de la fracción orgánica en color marrón, con la voluntad de hacerlas más identificables para la ciudadanía, así como la renovación de los adhesivos indicativos de todas las fracciones para facilitar una correcta separación de los residuos. Las actuaciones se han llevado a cabo en los barrios del Carme, la Sardana y Mare Molas.
Paralelamente, también se estudiará la instalación de nuevos contenedores de vidrio en superficie para reforzar la recogida de esta fracción en determinadas zonas.
Esta intervención da continuidad a otras acciones recientemente aplicadas al sistema de recogida neumática, como la instalación de reductores de boca en los buzones de la fracción orgánica, con el objetivo de favorecer un uso más adecuado.
La materia orgánica es una fracción con un peso muy importante en el porcentaje global de recogida selectiva de la ciudad, motivo por el cual se considera prioritario mejorar su calidad en todos los sistemas de recogida. Si toda la fracción orgánica de la zona donde hay recogida neumática se separara correctamente y el nivel de impropios fuera el que marca la normativa, por debajo del 15%, se aumentaría el índice total de recogida selectiva de la ciudad en un 2,5%. Actualmente el porcentaje de impropios que se encuentra en la fracción orgánica recogida en el sistema de recogida neumática es del 65%. Los principales residuos impropios que se están vertiendo son plásticos, textiles y papel y cartón.
Recogida neumática
La recogida neumática es un sistema automatizado de recogida de residuos que permite transportar la basura mediante aspiración a través de una red de tuberías hasta una central de recogida. Para su correcto funcionamiento, es imprescindible que la ciudadanía deposite los residuos en los buzones correspondientes (envases, materia orgánica, papel y cartón y resto), en bolsas bien cerradas.
Una vez en la central, los residuos se recogen de manera separada y se compactan para su traslado a los centros de tratamiento, contribuyendo así a una gestión más eficiente y sostenible de los residuos municipales.
