Aigües de Reus ha publicado la licitación de un paquete de obras de reparación, protección y mantenimiento de la obra civil de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), que tienen como principal objetivo la prolongación de vida útil de la instalación durante un mínimo de 25 años sin la necesidad de realizar intervenciones mayores. El presupuesto de la veintena de actuaciones previstas se eleva hasta 581.643 euros (IVA excluido).
Las obras que ahora se deben ejecutar se derivan del reciente estudio e inspección de todas las estructuras y edificios que conforman la EDAR con la intención manifiesta de localizar y valorar posibles lesiones o patologías en la obra civil, así como sus posibles causas. La actual EDAR de Reus entró en servicio a principios de los años 80 del siglo pasado, como sucesora de una de las primeras depuradoras del estado español, estrenada en los años treinta del siglo XX, con lo cual hay partes de la infraestructura que presentan ciertas debilidades por el paso del tiempo y su uso intensivo.
La inspección realizada, y finalizada el pasado mes de diciembre, ha determinado toda una serie de intervenciones que afectan a estructuras y componentes diversos de la depuradora. Son toda una serie de obras pequeñas y medianas de reparación o rehabilitación principalmente de estructuras y edificios, pero también de equipamientos como escaleras de obra, barandillas, etc.
La vida útil de la EDAR
La inversión se enmarca en el Plan de Reposiciones y Mejoras del sistema de saneamiento de Reus, la financiación del cual recae en la mayor parte en la Agencia Catalana del Agua (ACA), como administración hidráulica responsable de las políticas de saneamiento en toda Cataluña y como receptora del canon del agua (que todos los ciudadanos pagan en su factura).
Las obras tienen como objetivo garantizar el correcto funcionamiento de la EDAR en todo momento y su vida útil, ya que es una pieza fundamental en el sistema de saneamiento “en alta” de la ciudad, que configuran el conjunto de instalaciones destinadas a conducir y tratar las aguas residuales. Forman parte del sistema de saneamiento de Reus la estación de depuración de aguas residuales, las estaciones de bombeo y los colectores “en alta”.
“La Estación Depuradora de Aguas Residuales y todo el sistema de saneamiento requiere un importante mantenimiento, así como de una renovación y mejora continuada”, explica el concejal responsable del servicio, Daniel Rubio. “Es en este sentido que hay que no bajar la guardia para garantizar que no hay fallos ni imprevistos en una infraestructura que es vital para el día a día de la ciudad y la protección del medio. La depuradora no para nunca”, añade el concejal.
Reus cuenta con depuradora desde antes de la guerra civil (1936-1939), después de que el proyecto se aprobara en 1935 y las obras se iniciaran en 1936. El gran mérito de la depuradora del Molinet, aparte de haber sido la primera del Estado y de haberse construido y puesto en funcionamiento durante la guerra, es el hecho de que fue pensada y diseñada para la utilización de todos sus subproductos para que el coste de la inversión y la explotación fuera el más bajo posible. Así, el agua depurada se vendía para el riego; el lodo orgánico digerido y secado se vendía como fertilizante agrícola; y el biogás se vendía a la fábrica del gas, que lo utilizaba para el alumbrado público y otros usos domésticos e industriales.
Esto hizo que la depuradora llegara a obtener beneficios de explotación, que pudieron dedicarse al mantenimiento de las instalaciones, con lo cual estuvo en funcionamiento hasta la década de los años 70, durante todo su ciclo de vida útil. El buen funcionamiento de la depuradora hizo que, a principios de la década de los años 60, se ampliara, triplicando su capacidad. Hasta que fue sustituida a finales de la década de los 70 por la actual depuradora de Porpres, también de promoción municipal.
