Los días 28 de febrero y 1 de marzo de 2026, Reus se convertirá en el escenario principal del mundo casteller con la celebración de la XXII edición del Torneig Casteller de Futbol Sala. Esta iniciativa, reconocida por ser una de las actividades sociales y deportivas con más afluencia dentro del calendario casteller, volverá a reunir a las colles después de años de esperar.
El evento está organizado por los Xiquets de Reus, coincidiendo con su 45º aniversario, hecho que otorga una dimensión especial a esta convocatoria. En esta ocasión, se espera la presencia de hasta 48 collas castelleras, que sumarán aproximadamente 1.600 participantes y seguidores. El Ayuntamiento de Reus, junto con Reus Esport i Lleure, facilitarán el uso del Pabellón Olímpico Municipal como sede principal para los partidos.
Además, la organización contará con la implicación directa de un equipo formado por más de 150 voluntarios y voluntarias, que contribuirán al buen desarrollo del torneo, consolidándolo como un punto de encuentro donde confluyen deporte, cultura popular y convivencia ciudadana.
El torneo se realiza anualmente desde el 2002 en diferentes municipios y vuelve a elegir Reus después de haber estado presente en 2007. Esta elección representa un reconocimiento explícito a la trayectoria de los Xiquets de Reus y destaca el papel central que tiene la ciudad en la preservación y promoción de la cultura popular catalana.
Se estima que durante este fin de semana llegarán unos 1.600 visitantes, generando un impacto directo en sectores como la hostelería, restauración y comercio local; asimismo se prevé una elevada ocupación hotelera durante los días de actividad.
Por otro lado, paralelamente al torneo deportivo se llevarán a cabo diversas actividades culturales destinadas a mostrar el patrimonio arquitectónico y cultural reusense a los integrantes de unas cincuenta collas participantes.
El evento incluye un programa intensivo que abarca dos jornadas consecutivas donde están previstos alrededor de 160 partidos. La competición se organiza en dos categorías diferenciadas:
- Competición deportiva: estructurada mediante fases grupales seguidas de eliminatorias.
- Torneo de aficionados: orientado a fomentar la participación recreativa más informal entre los asistentes.
Además del Pavelló Olímpic Municipal como espacio central, también se utilizarán otras instalaciones deportivas cercanas como la Escola Marià Fortuny o la Escola Sant Bernat Calbó para garantizar el desarrollo adecuado de los partidos programados.
La organización ha previsto habilitar un área específica con foodtrucks próxima al pabellón para ofrecer servicios gastronómicos a los asistentes. Además, el sábado por la noche se celebrará un concierto musical pensado para reforzar el aspecto social vinculado al torneo.
El evento contará con un dispositivo especializado dedicado tanto al control de los accesos como a garantizar la seguridad privada durante todas las jornadas. Asimismo se desplegará una ambulancia medicalizada para atender posibles emergencias sanitarias, junto con un Plan de Autoprotección coordinado con los servicios municipales correspondientes.
Dentro de este marco preventivo se incorporará también un Punto Lila destinado a abordar situaciones relacionadas con acosos o violencias machistas o LGTBIQ-fóbicas durante toda la duración del torneo.
Esta edición incorpora medidas dirigidas a reducir significativamente el impacto medioambiental generado por el volumen asistencial esperado. Entre estas acciones hay el uso exclusivo de vasos reutilizables, restricciones sobre plásticos de un solo uso así como puntos habilitados para recogida selectiva distribuidos estratégicamente entre las zonas activas.
La acogida del Torneo Casteller reafirma el posicionamiento sólido que mantiene Reus dentro del ámbito cultural y deportivo regional como una ciudad preparada para organizar eventos multitudinarios que generan dinamismo social así como beneficio económico local. La coincidencia temporal con los Xiquets de Reus a modo celebrativo por su cuadragésimo quinto aniversario aporta aún más relevancia simbólica tanto para el conjunto de los miembros como para el municipio mismo.