Los viajeros de los trenes Regionales en Tarragona han experimentado una mañana cargada de incertidumbre y desconfianza en la reanudación del servicio este lunes. A pesar del anuncio hecho el domingo de que el funcionamiento volvería a ser casi normal, una avería en el centro de control situado en la estación de França, detectada a primera hora, ha provocado retrasos que en algunos casos han llegado hasta una hora.
En la estación de Tarragona, los usuarios se encontraban desconcertados, sin saber si esperar el paso de los trenes o buscar alternativas. La presencia de viajeros era notablemente inferior al volumen habitual, mientras que los convoyes circulaban con vagones mucho menos llenos de lo normal. En este sentido, Raúl Ramos comentaba resignado: No tengo alternativa, el bus es mucho más caro.
Dificultades constantes y nuevas incidencias durante la mañana
La actividad ferroviaria comenzó con cierta normalidad cuando los primeros trenes llegaron puntualmente a Tarragona. Sin embargo, hacia las 6:15 horas se originó la avería en el centro de control centralizado en la estación de Francia, desencadenando un caos progresivo. A las seis y cuarto, menos pasajeros se congregaban en la estación con un ambiente cargado de resignación.
Poco después, sobre las 7:45 horas, cuando ya se había solucionado esta incidencia inicial, llegó un tren procedente de Reus con destino Barcelona. Los viajeros subieron, pero poco después se anunció por megafonía que el convoy no saldría hasta nuevo aviso debido a una nueva avería técnica detectada ahora en el tramo de Vilanova. El propio maquinista repetía esta información dentro del tren ante la sorpresa de los pasajeros.
La estrategia cambiante de los usuarios ante la incertidumbre
Esta situación ha provocado reacciones diversas entre los usuarios. Ana, usuaria habitual del ferrocarril, explicaba: He decidido abandonar el tren porque no sabemos cuánto tiempo está parado. He visto que hay un problema en el centro de control, pero solo nos dicen que los trenes van con retraso. Haré teletrabajo.
Esta usuaria también expresaba preocupaciones sobre la calidad crecientemente deficiente del servicio: Cada vez va a peor y temo que se acabarán los justificantes laborales
. No obstante, justo antes de alejarse le comunicaron por megafonía que el tren reanudaría la marcha; rápidamente volvió para continuar el trayecto.
Poco después llegó otro convoy en dirección Barcelona desde Tortosa, pero casi nadie subió dada la proximidad horaria con el anterior tren detenido.
Falta de información y opciones alternativas insuficientes
Mientras duraba la paralización del servicio ferroviario, los informadores de Renfe proporcionaban indicaciones a los viajeros aunque a menudo eran ellos mismos quienes recibían noticias actualizadas gracias a los periodistas presentes a pie de andén. Según diversos testimonios, nunca se ofrecieron opciones alternativas como servicios especiales de autobús desde la estación tarraconense
Dificultades constantes para los usuarios durante toda la semana
Este episodio supone un nuevo capítulo dentro de una semana marcada por el caos en la red ferroviaria regional. Los pasajeros manifiestan sentirse desorientados ante las interrupciones reiteradas
Muy representativa es Maria Teresa Cabré, vecina de Reus: He ido primero a la estación de los trenes, pero no circulaban; he optado por venir en coche hasta la estación de autobuses porque desde Reus salen pocos
. Durante el trayecto había escuchado por radio que finalmente se reanudaría el servicio ferroviario y así se ha dirigido hacia Tarragona esperando poder llegar finalmente a Barcelona aunque reconocía: Confiamos en llegar, pero descarto hacerlo en una hora razonable.
La alternativa de los autobuses genera inconvenientes económicos y logísticos
La opción de los autobuses resulta inviable para muchos usuarios por su elevado coste respecto a los trenes regionales. Un abono mensual Rodalies tiene un precio aproximado de 60 euros mientras que cada trayecto en autobús entre Tarragona y Barcelona cuesta casi 16 euros (a pesar de existir abonos reducidos).
Este es precisamente el caso lamentado por Raúl Ramos: Cada día voy y vengo entre Tarragona y Barcelona sin alternativa; espero mejoras urgentes en el servicio
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Por otro lado, Toni Muntaner destaca problemas logísticos añadidos: Me he decantado por el tren porque con autobuses hay mala combinación especialmente para mi destino en El Prat de Llobregat
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