El Juzgado Mercantil número 1 de Tarragona ha perdonado una deuda de 268.510,61 euros a un vecino de Reus que se encontraba en situación de insolvencia después de un divorcio "extremadamente conflictivo". El veredicto se ha basado en la Ley de la Segunda Oportunidad.
Un divorcio "traumático"
Según los abogados de Bergadà Abogados, el origen de la deuda se remonta a 2016 con su divorcio. "Este fue consecuencia de un contexto de violencia física, psicológica y vicaria ejercida por la madre de sus hijas. Ante la imposibilidad de continuar conviviendo bajo el mismo techo, ambos firmaron un acuerdo de divorcio", explican los letrados. En este acuerdo, la madre pidió autorización para viajar a Argentina, su país de origen, con las dos menores, que entonces tenían 11 y 16 años, alegando que sería un viaje temporal. El hombre accedió por deseo expreso de sus hijas.
Los letrados explican que la mujer no regresó nunca con las menores y esto sumió al hombre en un estado de depresión "severa". "Fue entonces cuando se inició toda la situación de insolvencia. La depresión alteró por completo su capacidad de tomar decisiones. Entró en una desconexión emocional y mental que afectó gravemente la gestión de sus obligaciones", defienden. A raíz de esto, dejó de pagar la hipoteca, la comunidad de propietarios y otros gastos asociados a una vivienda de la cual posee el 50% de la propiedad y que, además, había sufrido daños importantes porque su exmujer aseguran "destrozó buena parte del piso antes de irse".
Situación de insolvencia
El hombre intentó contactar con la entidad bancaria porque el pago de la hipoteca representaba el 75% de su salario y también tenía sus propios gastos y las obligaciones económicas con la madre de sus hijas. El banco se negó a cualquier tipo de reestructuración de la deuda. El agosto de 2018, derivado de su estado emocional perdió el trabajo y únicamente le quedó el subsidio de desempleo hasta el mayo del 2021. Además de las deudas hipotecarias y vecinales, acumuló también obligaciones con organismos públicos. Los letrados explican que entre estas hay una "supuesta" deuda fiscal vinculada a un vehículo que figura a su nombre y que el hombre asegura que no ha poseído nunca y que cree que es fruto de un trámite fraudulento hecho por su excunado.
Ley de la Segunda Oportunidad
En abril de 2025, un conocido le habló sobre la Ley de la Segunda Oportunidad. La socia fundadora de Bergadà Abogados que ha llevado el caso, Marta Bergadà afirma que "La Ley de la Segunda Oportunidad está para proteger a los deudores de buena fe que, por circunstancias ajenas a su voluntad, se han visto en una situación que nunca se habrían podido imaginar, es fundamental seguir dando difusión a esta herramienta legal tan valiosa".
