Vila-seca se sitúa a un año de las elecciones municipales con sus principales transformaciones en marcha o acabadas. Sin ir más lejos, hace un mes se estrenó el nuevo paseo marítimo de La Pineda, que ha tenido una inversión de 8,5 millones de euros y ha permitido ganar 20 metros de playa. En paralelo, los Prats d’Albinyana se encuentran en pleno proceso de renaturalización y la restauración ambiental debe estar lista este verano. Además, las obras del Centro Experiencial Cal·lípolis ya tienen las obras adjudicadas.
Otra de las grandes inversiones es la del Estadio Municipal, que debe estar listo para el comienzo de la temporada, donde el CF Vila-seca vuelve a Primera Catalana. Esta parte de la obra serían las fases 1 y 2, pero posteriormente también se levantará un campo anexo y un aparcamiento donde estaba la pista de atletismo y una nueva pista de atletismo definitiva.
En cuanto a la proyección del futuro del municipio, el POUM ha entrado en la fase de participación ciudadana y la transformación de la zona Aquopolis-Pacha deberá esperar. De momento, el alcalde ya ha anunciado que el parque acuático estará operativo dos o tres temporadas más.
Finalmente, el debate metropolitano ha situado Vila-seca como protagonista y el alcalde continúa sin ver las condiciones adecuadas para entrar dentro de la Asociación para el Impulso Metropolitano. En este sentido, de la estación intermodal -uno de los focos de conflicto- sabemos muy poco. Segura ha catalogado como “absurdo” los plazos de resolución de alegaciones, mientras que Estado y Generalitat han dejado esta inversión para después de 2030.
De 2019 a 2027
Las elecciones municipales de 2027 tendrán un aroma de 2019. En los comicios de aquel año, Pere Segura se estrenó como candidato del campo postconvergente, ganando las elecciones con ocho concejales. Detrás suyo acabó Joan Anton Ramírez, líder de Ciudadanos entonces, y la lista de los comunes que encabezaba Mario Téllez acabó en tercera posición. Ocho años después, los tres volverán a ser candidatos con algunos cambios por el medio.
Pere Segura actualmente cuenta con una cómoda mayoría absoluta y es uno de los líderes fuertes de los junteros en el territorio. Joan Anton Ramírez fue en 2023 candidato de los socialistas y en una reciente entrevista al digital de La Ciutat ya anunció las intenciones de volver a ser el número 1 de la lista del PSC. Por su parte, Mario Téllez vuelve al mundo municipal después de cuatro años fuera del consistorio e intentará mantener la fuerza de la izquierda alternativa en Vila-seca, uno de los pocos municipios del Camp de Tarragona donde mantienen una representación destacable.
El mapa político, sin embargo, es ahora totalmente diferente. De los rumores de un tripartito Ciudadanos-Comunes-Decidimos del 2019 hemos pasado a una mayoría abrumadora de Segura con 13 de 21 concejales (el segundo partido solo tiene tres concejales). Además, Vox irrumpió en 2023 con dos concejales y casi el 10% de los votos y entre los círculos políticos vila-secanos preocupa el crecimiento que puede sufrir la derecha radical. Los voxeros ya fueron segundos tanto en las elecciones autonómicas como generales y confían en una marca al alza en todo el Estado español. Con todo, se ha de tener en cuenta que emular los resultados de aquellos comicios en las municipales es especialmente complejo debido al marcado voto dual en Vila-seca.
La incógnita de este 2027 será si Pere Segura es capaz de mantener el apoyo mayoritario de la ciudadanía (46,92% de votos y 13 concejales) o si necesitará alianzas para sacar adelante sus políticas. Tanto en 2019 con minoría como este mandato con la absoluta ha demostrado ser capaz de tejer alianzas con la oposición, mientras Joan Anton Ramírez también ha lucido voluntad de ser partícipe en el día a día municipal. Incluso cuando se había de enfrentar a su dirección nacional de Ciudadanos.