El Museo de Reus cierra el 2025 con la incorporación de 19.700 piezas y cerca de 19.000 visitantes

Durante el 2025, se ha mantenido la apuesta por las exposiciones temporales como vía para la dinamización y atracción de público, con 10 montajes distribuidos entre la sede del Raval de Santa Anna y el Centre de la Imatge Mas Iglesias.

27 de febrero de 2026 a las 07:51h

El Museo de Reus ha presentado este jueves, 26 de febrero, el balance del año 2025, que cerró con la incorporación de 19.700 piezas y una cifra total de 18.856 visitantes. Tal como ha explicado Daniel Recasens, concejal de Cultura y Política Lingüística, “el 2025 ha sido un año atípico, ya que la sede de la plaza de la Llibertat ha estado cerrada por las obras de reforma y este espacio es el que acumula más visitantes de los cinco equipamientos que forman el Museo de Reus. Aun así, se han mantenido casi los mismos visitantes, un 87,5% respecto al año anterior, un dato que genera una expectativa de futuro emocionante”. En cuanto al nuevo museo de la plaza de la Llibertat, inaugurado el 30 de enero de 2026, en un mes ha recibido más de 3.000 visitas. 

Durante el 2025, se ha mantenido la apuesta por las exposiciones temporales como vía para la dinamización y atracción de público, con 10 montajes distribuidos entre la sede del Raval de Santa Anna y el Centro de la Imagen Mas Iglesias. La más destacada ha sido Fortuny, la observación de la naturaleza, la gran exposición enmarcada dentro del Año Fortuny en conmemoración del 150 aniversario de su muerte. En total, la muestra reunió en Reus cerca de 80 obras del genial pintor, algunas de ellas provenientes de colecciones privadas y, por tanto, nunca vistas en la ciudad. El carácter excepcional y único de la propuesta recibió el reconocimiento del público y la crítica, así como un notable impacto mediático.

Por su parte, el Centre de la Imatge Mas Iglesias ha perpetuado su papel como punto de referencia de la fotografía. El equipamiento ha combinado exposiciones de creación propia como Busca i troba, destinada al público familiar y abierta hasta enero de 2027, con exposiciones de profesionales nacionales e internacionales como Marie Hyvernaud o Guillem Torné. También ha apostado por el talento local, protagonizado en esta ocasión por la muestra Perimenopausa de la reusense Meritxell Perpinyà.

La tarea de mediación llevada a cabo desde el Museo es otro aspecto que hay que destacar. En total, se han organizado 28 actividades como conferencias, talleres y proyecciones; algunas de ellas con motivo del 50 aniversario de la muerte del doctor Salvador Vilaseca, fundador y primer director del Museo. El número de visitas guiadas ha sido de una sesentena, tanto a las exposiciones temporales como a los espacios cerrados al público habitualmente. En este sentido, hay que destacar el Refugio antiaéreo de la Patacada, por el cual han pasado 1.784 personas. Este formato de visita con mediación desarrolla más profundamente la divulgación del patrimonio histórico y artístico de las colecciones, a la vez que garantiza un trato personal, cercano y didáctico con el público gracias a la creación de grupos reducidos.

En cuanto a la vertiente pedagógica, el Museo de Reus ha continuado con su misión de ser un referente para los centros educativos de la ciudad. Durante el 2025, casi 70 grupos han realizado alguna de las actividades del programa pedagógico de la institución, sumando más de 1.500 alumnos.

En el ámbito de la acción social y comunitaria, se han mantenido alianzas con agentes de la ciudad como el Plan de envejecimiento activo o la red de centros cívicos, y se han establecido nuevos vínculos como es el caso del CAP Sant Pere, con la participación en el proyecto Un viaje hacia el bienestar, para la mejora de la salud emocional de pacientes con ansiedad leve o moderada.

Una colección creciente

En cuanto a la colección de fotografía e imagen en movimiento, gestionada por el Centre de la Imatge Mas Iglesias, a lo largo de 2025 se han incorporado más de 19.000 fotografías y más de 200 nuevas películas, gracias a los depósitos de 6 nuevos fondos. Algunos de gran importancia para la ciudad y que en los próximos meses se darán a conocer de forma específica, al tiempo que se iniciarán las tareas para su documentación y digitalización.

El resto de colecciones del Museo también han añadido nuevas piezas. En buena parte a través de depósitos y donaciones de particulares, que han visto en el museo el lugar idóneo para la conservación del patrimonio y la manera para compartirlo con el resto de la sociedad. En total han sido más de un centenar de piezas, entre las cuales destacan las de arte con 16 obras de artistas como Joaquim Mir, Joan Rebull o Tomàs Bergadà, entre otros. También de Joan Rom y Joaquim Chancho en depósito y provenientes de la Colección Nacional de la Generalitat de Catalunya.

En la colección de historia y etnología, destacan dos donaciones de indumentaria. Una de ellas, originaria de la Selva de Camp, se compone de más de un centenar de piezas de ropa de entre mediados del siglo XIX y principios del XX. Un conjunto excepcional por la calidad del diseño, la factura y los materiales con vestidos de novia y celebración, camisas y americanas de hombre y ropa infantil. Así como por la singularidad, ya que muchas de estas piezas son ropa interior y, por su uso, muy difícil de conservar en buenas condiciones.

También la incorporación de un piano de pared, fabricado en Reus por el músico y pianista August Oliva, y que puede verse en la exposición permanente de la sede de la plaza de la Llibertat.

Más allá de las nuevas adquisiciones, durante el 2025 diversas piezas de la colección han sido objeto de préstamo para la participación en exposiciones de ámbito nacional. Así pues, cerca de una decena de obras de Fortuny viajaron hasta Almería para la muestra Fortuny y su entorno en la colección Vida Muñoz, celebrada en el Museo del Realismo Español Contemporáneo. También se prorrogó el préstamo de un grupo de cinco carteles del período de la Segunda República y la Guerra Civil expuestos en el Museu Morera de Lleida. Por último, y como cesión temporal de larga duración, se ha cedido a Poboleda una prensa de vino del siglo XIX y originaria de esta localidad del Priorat.