La quinta edición de la Fideuada popular del Morell congregó este sábado cerca de un millar de personas en el espacio situado en la explanada de la calle Àngel Guimerà, convirtiéndose en una cita anual consolidada gracias a la iniciativa impulsada por la concejalía de Cultura y Fiestas del Ayuntamiento. Los asistentes contaron con sombreros y delantales como complementos oficiales del acontecimiento.
El concejal responsable, Miquel Roig, destacó que “es una fiesta intergeneracional, donde todo el mundo se lo pasa bien, desde los más mayores hasta los más pequeños”, resaltando el buen funcionamiento logístico asegurado por la organización con el apoyo tanto de la brigada municipal como de la comisión de fiestas.
En este sentido, añadió que “el espacio estuvo muy bien ordenado en todo momento” y se muestra “muy satisfecho con el desarrollo de la jornada y la actitud de todas las personas participantes”.
Compromiso con la sostenibilidad y novedades familiares
Esta edición incorporó novedades enfocadas a avanzar hacia un modelo más sostenible. Desde la organización se hizo una llamada explícita al público para que utilizara vajilla reutilizable y respetara las pautas establecidas para una correcta separación de los residuos generados durante la fiesta. Además, se habilitó un punto bebé, que ofrecía un espacio específico para cambiar a los bebés o alimentarlos, facilitando así la presencia familiar.
El alcalde del municipio, Eloi Calbet, ha hecho una valoración positiva de estas iniciativas: “era una iniciativa nueva y creemos que la ciudadanía respondió de manera responsable”. A pesar de ello, ha reconocido que “siempre hay aspectos a mejorar, tanto en lo que respecta a los desechos como a la jornada en general, y tomamos nota de cara a próximas ediciones”.
Programación variada durante todo el día
La actividad festiva se inició puntualmente a las 11 horas de la mañana y se prolongó hasta casi las 23 horas. Durante esta franja horaria se sucedieron diferentes propuestas lúdicas dirigidas tanto al público infantil como adulto, entre ellas destacaban actuaciones de una charanga local, inflables destinados a los niños, así como música en directo con un grupo especializado en versiones de rumba después de comer. La velada se completó con sesiones de un DJ.
Toda esta oferta festiva constituye un espacio donde predominan elementos clave como la gastronomía típica, el fomento de la convivencia social y un ambiente de entendimiento entre los asistentes. Este conjunto contribuye al carácter participativo y comunitario que define este tradicional encuentro anual en el Morell.
