Un hombre, padre de una jugadora de un equipo de fútbol de Salou, será juzgado en la Audiencia Provincial de Tarragona acusado de haber proferido insultos racistas contra el conjunto visitante durante un partido de menores y de haber agredido a un árbitro que le recriminó su actitud, según informa el Diari de Tarragona citando fuentes de la Fiscalía.
Los hechos se remontan al 4 de julio de 2024, sobre las seis y media de la tarde. Según recoge el escrito de acusación de la Fiscalía de Tarragona, en el campo se disputaba un partido de fútbol entre menores de edad ante un centenar de personas, entre jugadores y familiares.
Durante el partido, el acusado habría empezado a dirigir expresiones xenófobas y vejatorias contra los miembros del equipo visitante, con referencias a su origen musulmán. Entre otros insultos, los habría calificado de «moros de mierda» y «desgraciados», y habría pedido que los expulsaran a todos del terreno de juego.
El Ministerio Público considera que el contenido de las expresiones, el tono elevado y el hecho de que fueran pronunciadas ante menores y otros asistentes provocaron en una de las víctimas sentimientos de humillación y menosprecio, con una afectación directa a su dignidad.
EL ÁRBITRO INTENTÓ DETENER LOS INSULTOS
Ante esta situación, un árbitro que esperaba para dirigir el partido siguiente intervino para intentar poner fin a los insultos y recordó al acusado que había menores presentes.
Según la Fiscalía, el hombre le respondió: «Como tú eres moro, los defiendes». Acto seguido, le habría dado un cabezazo en la zona frontal. El árbitro sufrió lesiones que necesitaron tres días para curarse.
La Fiscalía acusa al hombre de un delito contra los derechos fundamentales y las libertades públicas, en la modalidad de lesión de la dignidad por motivos discriminatorios, y de un delito contra la integridad moral. Por estos hechos, pide un año y medio de prisión, una multa de 3.240 euros y ocho años de inhabilitación para ejercer profesiones u oficios relacionados con la educación, el deporte y el ocio.
A estas penas se añade una multa de 1.080 euros por un delito leve de lesiones. La Fiscalía también solicita que el acusado no pueda acercarse a menos de 500 metros del árbitro durante seis meses y que lo indemnice con 90 euros por las lesiones y 3.000 euros por los daños morales.
El procedimiento se celebrará en la Audiencia Provincial de Tarragona porque la petición de inhabilitación supera los cinco años, límite competencial de los juzgados de lo penal.
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