Una investigación de la URV concluye que la dieta mediterránea podría frenar el deterioro cognitivo

El estudio analiza datos de 746 pacientes adultos mayores con alto riesgo cardiometabólico

23 de enero de 2026 a las 19:23h

Una investigación liderada por la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut d'Investigació Sanitària Pere Virgili (IISPV) y el CIBERobn concluye que la dieta concluye que la dieta mediterránea podría ayudar a preservar la función cognitiva a medida que el envejecimiento avanza. La investigación muestra cómo este patrón alimentario se asocia a una microbiota intestinal más saludable y a un deterioro cognitivo más lento en personas mayores con sobrepeso u obesidad y síndrome metabólico. La función cognitiva incluye capacidades como la memoria, la atención, el aprendizaje, el lenguaje o la toma de decisiones, esenciales para mantener la autonomía en la vida cotidiana.

El estudio, publicado en la revista BMC Medicine, ha analizado datos de 746 adultos mayores con alto riesgo cardiometabólico, que han sido seguidos durante seis años. El equipo investigador ha evaluado el grado de adherencia a la dieta mediterránea, la composición de la microbiota intestinal y la evolución de su función cognitiva a lo largo del tiempo. Los resultados indican que las personas que seguían de manera más fiel este patrón alimentario presentaban una microbiota intestinal más favorable y una evolución cognitiva más positiva.

Uno de los aspectos más innovadores del trabajo es la identificación de una "huella microbiana" propia de la dieta mediterránea. Este nuevo biomarcador, basado en la presencia y la abundancia de determinados bacterias intestinales asociadas a este tipo de alimentación, también se relaciona con un deterioro cognitivo más lento. Según los autores, este hallazgo aporta nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos que explican los beneficios de la dieta mediterránea sobre el cerebro.

El trabajo ha sido liderado por la investigadora predoctoral Jiaqi Ni y dirigido por Jordi Salas-Salvadó, Nancy Babio y Stephanie K. Nishi, miembros de la Unidad de Nutrición Humana del Departamento de Bioquímica y Biotecnología de la URV, con la colaboración de investigadores del consorcio PREDIMED-Plus.