Tras una parada de ocho años, los estudiantes de los cursos superiores del grado en Arquitectura han reactivado el Festival de Arquitectura de Reus (FAR). La cita tuvo lugar este viernes 16 de enero en la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura (ETSA) de la Universitat Rovira i Virgili (URV), donde se combinó el juego con la disciplina arquitectónica para poner en valor los espacios colectivos.
Esta iniciativa destaca por reivindicar estos lugares como ámbitos esenciales para el proceso formativo, así como para la transmisión cultural y la creación de identidad dentro del centro.
Un espacio libre de presión académica
El festival se ha consolidado como un punto de encuentro donde el estudiantado ha podido exponer sus proyectos sin la tensión habitual asociada a las pruebas académicas. En palabras de los organizadores, se trata de un momento para reconocer el tiempo, el esfuerzo y la dedicación que cada trabajo comporta
El objetivo principal ha sido crear un entorno hecho por y para los estudiantes, donde compartir arquitectura desde una perspectiva más humana que no estrictamente técnica o curricular.
Cita con vocación de futuro
Una de las impulsoras del FAR, Florencia Barceló, explica que esta idea surgió a raíz de una conversación con una profesora que había vivido un festival similar años atrás y del deseo de recuperar aquella manera de habitar la Escuela: más abierta, colectiva y conectada con la experiencia real de los estudiantes
. Barceló añade que esta voluntad es una mirada hacia el futuro para que el FAR se convierta en una práctica recurrente y transmisible entre promociones.
Diversidad de actividades a lo largo del día
Esta edición ha ofrecido un programa variado formado por exposiciones, actividades participativas, visitas guiadas a los talleres y juegos en grupo. Entre las muestras destacaban maquetas –algunas construidas a escala real– planos y otros formatos que facilitan una comprensión directa de los proyectos, reforzando así la relación entre concepto, construcción y espacio físico.
Mantener viva la memoria colectiva
La organización también quiere fomentar la creación de una memoria compartida sobre estas propuestas creativas que a menudo quedan olvidadas cuando acaba el curso académico. Además, gracias a la participación activa de los estudiantes internacionales se ha enriquecido esta experiencia con diferentes puntos de vista culturales sobre la arquitectura.
El "Panel de amor/odio"
Dentro de las dinámicas principales cabe destacar el “Panel de alivio Amor/Odio”, un juego colectivo en el que los participantes pudieron expresar tanto aquello que les motiva como aquello que les dificulta durante su paso por la escuela. Esta recopilación viva no es efímera: se conserva en forma de cápsula temporal destinada a ser transmitida entre futuras generaciones y ediciones del festival.
Taller Urbanismo y Proyectos: muestra de los trabajos cursales
A través de los recorridos por los talleres se dieron a conocer resultados tangibles correspondientes a los trabajos desarrollados dentro del área docente de Urbanismo y Proyectos presente en diversos cursos del grado. Los mismos estudiantes compartieron vivencias personales relacionadas con estos procesos creativos.
Cierre con comida comunitaria
La jornada concluyó con un almuerzo conjunto pensado para reforzar los vínculos dentro de la comunidad educativa de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura. Este encuentro puso punto final a una intensa jornada marcada por el diálogo, la convivencia y el intercambio cultural entre compañeros.