El comité de empresa de DS Smith - International Paper, que engloba las plantas ubicadas en Valls y Montblanc, ha iniciado una nueva ronda de negociaciones respecto al Expediente de Regulación de Empleo (ERE) después de que la dirección rechazara la última oferta presentada por CL Grupo Industrial (Cristian Lay).
Según ha informado el presidente del comité, Antonio Muriana, la decisión fue comunicada este lunes por la tarde, justificándola en la falta de un acuerdo satisfactorio tanto en los términos económicos como en las condiciones laborales propuestas.
El acuerdo entre ambas partes debería concretarse antes del próximo miércoles, fecha límite para que se fijen los parámetros definitivos de los despidos que afectan a un total de 167 trabajadores distribuidos entre las dos fábricas. Cabe destacar que está previsto que las instalaciones cesen su actividad este jueves, hecho que intensifica la urgencia del diálogo entre empresa y representantes sindicales.
Dificultades durante el proceso negociador
Muriana ha manifestado que, a pesar del esfuerzo realizado desde el comité, el desarrollo de las conversaciones no ha sido sencillo para ninguna parte implicada. Ha calificado la negativa a vender como un "duro golpe" para los trabajadores y ha expresado un sentimiento generalizado de "decepción" ante esta situación.
Al finalizar estas negociaciones, se convocará una asamblea informativa destinada a exponer a los empleados todos los detalles relativos a las condiciones finales de los despidos.
Posición oficial de International Paper sobre la oferta rechazada
A través de un comunicado institucional, International Paper ha aclarado que la propuesta económica presentada por CL Grup Industrial no cumplía los requisitos establecidos para valorar adecuadamente los activos industriales situados en Valls y Montblanc. La empresa ha indicado explícitamente que la oferta está situada "muy por debajo del valor real" de los centros productivos y no garantizaban "las condiciones laborales legalmente exigibles" para los empleados.
La entidad ha subrayado que durante todo el proceso se han examinado diferentes alternativas al cierre definitivo, sin descartar ninguna opción plausible orientada tanto a la venta como a la reindustrialización. A pesar de ello, han concluido que la única oferta formalizada se ha tenido que rechazar "por razones objetivas", manteniendo así su compromiso con criterios estrictos en cuanto al valor patrimonial y laboral asociado a los centros afectados.
El comité de empresa de Valls, Albert Queral, explica que los comités están abiertos a negociación, aunque permanecen a la espera para ver cómo se va desarrollando para decidir qué medidas se toman y que lucharán por lo mejor para los afectados.
