La calidad del aire en el Camp de Tarragona continúa mejorando y consolida una tendencia positiva de los últimos años. El último informe de el Observatorio de la Calidad del Aire del Camp de Tarragona (OQACT) certifica que en 2025 se han registrado los mejores valores de la serie en compuestos orgánicos volátiles (COV), especialmente en sustancias como el benceno y el 1,3-butadieno.
Sin embargo, el estudio también pone el foco en episodios puntuales que alteraron los datos, como el apagón eléctrico del 28 de abril del año pasado, que provocó picos elevados de contaminantes en el Morell.
Valores muy por debajo de los límites
Según el informe, elaborado por el catedrático de la URV Francesc Borrull, las concentraciones de benceno se mantienen alrededor de 1 µg/m³ de media anual, muy lejos del límite legal actual de 5 µg/m³ e incluso por debajo del futuro tope europeo de 3,4 µg/m³ previsto para 2030.
En cuanto a el1,3-butadieno, un compuesto con una toxicidad superior, las medias anuales también se mantienen dentro de los valores de referencia internacionales (2 µg/m³), sin superarlos en ningún punto del territorio durante el 2025.
El apagón que disparó los niveles
A pesar de esta tendencia positiva, el informe recoge un episodio destacado: el apagón eléctrico del 28 de abril. La parada repentina de las plantas petroquímicas generó grandes columnas de humo y un incremento puntual de las emisiones.
Los cromatógrafos en línea instalados en el Morell registraron picos de hasta 200 µg/m³ de 1,3-butadieno, muy por encima de los valores habituales. La media mensual de abril se situó en 3,02 µg/m³, superando el umbral de referencia anual. Sin embargo, los expertos remarcan que se trata de valores puntuales y excepcionales que se normalizaron rápidamente los meses siguientes.
El 90% de los datos, dentro de los valores seguros
El análisis global refuerza la tendencia positiva:
- El 90% de los casi 16.400 registros de 2025 están por debajo de los 2 µg/m³
- El 84% ni siquiera llega a los niveles mínimos de detección
- Solo un 1% supera los 20 µg/m³, en línea con años anteriores
Además, la mayoría de los puntos de muestreo presentan mejoras respecto a 2024, especialmente en el entorno del polígono norte.
Un sistema de control único en el territorio
El Observatorio, impulsado por Repsol con el apoyo de la AEQT, la coordinación de el Instituto Cerdà y la dirección científica de la URV, analiza 75 compuestos diferentes en 22 puntos de muestreo de 11 municipios del Camp de Tarragona, así como en ciudades de referencia como Barcelona, Lleida y Girona.
Con más de 150.000 datos acumulados en siete años, se ha convertido en una herramienta clave para entender la evolución de la calidad del aire y detectar posibles incidencias.
Diferencias entre zonas y influencia del tráfico
A pesar de los buenos resultados globales, el estudio detecta algunas diferencias territoriales. En la zona del polígono sur, municipios como la Canonja, Bonavista o el Serrallo han registrado ligeros incrementos en algunos contaminantes, mientras que otros como Constantí o Reus presentan valores más bajos.
En el caso del conjunto de COV, las concentraciones más altas se detectan en el Serrallo, con 67,7 µg/m³, por encima incluso de Barcelona, donde la media es de 57,4 µg/m³. Los expertos señalan que parte de estos compuestos están relacionados con el tráfico y las emisiones de los vehículos.
Una herramienta para la toma de decisiones
El Observatorio permite no solo obtener promedios, sino también identificar puntos concretos con mayor concentración de contaminantes y orientar así las políticas ambientales e industriales.
Además, el proyecto incorpora un Consejo Social con instituciones, entidades y municipios del territorio —este año con la incorporación de la Cámara de Comercio de Valls— para reforzar la transparencia y el vínculo con la ciudadanía.
En conjunto, el informe confirma una realidad con matices: la calidad del aire mejora y se sitúa en niveles bajos, pero los episodios puntuales continúan marcando el debate ambiental en el territorio.