Fèlix Alonso: “Somos la única fuerza en el territorio que con valentía dice ‘no’ a las nucleares”

Entrevista con el diputado tarraconense de Sumar-En Comú Podem en el Congreso

09 de enero de 2026 a las 07:00h
Actualizado: 09 de enero de 2026 a las 08:11h

El gobierno de coalición español enceta un 2026 complejo. Con un Congreso hostil con sus propuestas, el ejecutivo se plantea un nuevo rumbo con políticas transformadoras que puedan sortear el legislativo. En este contexto complejo para la izquierda española, hablamos con el diputado de Sumar-En Comú Podem, Fèlix Alonso, sobre el futuro del gobierno de coalición, el caos ferroviario en la provincia o la vida de las nucleares. 

 

Si comparamos el actual gobierno de coalición con el anterior, una de las críticas extendidas es la falta de actividad legislativa. La ley más sonada de la legislatura es la de Amnistía, mientras que con el anterior ejecutivo hubo muchas de gran calado. ¿Al gobierno le falta legislar más? 
En el Congreso la mayoría es de derechas, a diferencia de la anterior legislatura. No debemos olvidar que Junts es de derechas y la correlación de fuerzas determina las leyes que saldrán. Posiblemente, las leyes no son tan ideológicas como en la anterior legislatura. En cambio, son más pragmáticas e incluso en algunos casos más útiles.  

 

¿Cómo cuáles?
La ley de movilidad o la ley del servicio de atención a la clientela. La ley de amnistía afecta al bienestar de la sociedad catalana, pero no lo hace a la gran mayoría de la población. En cambio, todo el mundo recibe llamadas de spam varios veces al día y la ciudadanía también se ve beneficiada por las bonificaciones al transporte.  

 

La ciudadanía progresista deposita muchas expectativas en el ejecutivo de Pedro Sánchez. ¿Esta mayoría en el Congreso de derechas es un arma de doble filo para el gobierno?  
Efectivamente. Hay un problema sobre todo de pedagogía. En este país la gente no entiende cómo se distribuye el Estado y piensa que muchas de las competencias que le corresponden a una autonomía o un ayuntamiento son del Estado. Por suerte, muchas de las competencias ya no las tiene el Estado. Le quedan defensa, exteriores, transportes y poquitas cosas más... El resto corresponde a las autonomías. Es un modelo que defendemos.  

 

"Las leyes no son tan ideológicas como en la anterior legislatura, pero son más pragmáticas y útiles"

 

Pero la ciudadanía pide respuestas.  
La izquierda puede sentirse desafectada sobre todo por el problema de la vivienda. Todos los incrementos que ha hecho el gobierno a nivel de salarios desgraciadamente los ha secuestrado el precio de la vivienda. La responsabilidad no es únicamente del gobierno estatal, hay tres patas. El gobierno puede tener el dinero, pero los terrenos los tiene el ayuntamiento y la capacidad normativa es de la comunidad autónoma. Tienes que alinear estas tres administraciones y muchos ayuntamientos no quieren construir en su casa. Nadie quiere tener pobres al lado de casa.  

En estos momentos lo más importante es que todo el mundo asuma que la vivienda es el principal problema. La derecha juega con esto, gobernando la mayoría de autonomías sin actuar. Únicamente lo ha hecho en Baleares por la presión social.  

 

Uno de los otros problemas en el territorio es la conexión ferroviaria. En Tarragona Ràdio decía que los políticos se tenían que disculpar por la situación. ¿Quién es el responsable del actual estado de las vías con las izquierdas gobernando en Cataluña y en España? 
La responsabilidad es de todos. En un momento determinado, España optó por el cierre de las vías ferroviarias y apostó por la alta velocidad. Todo el dinero de gobiernos socialistas y populares solo fue a invertir en la alta velocidad y dejaron migajas para el tren convencional. Se ha demostrado que la alta velocidad no estaba tan mal, pero ¿para qué sirve? ¿Quién coge la alta velocidad? En Cataluña, no es para la movilidad cotidiana de los trabajadores. Refuerza el modelo turístico. 

 

¿Todos tienen la misma culpa de este modelo? 
Todos tienen culpa, pero evidentemente el mayor responsable es el PP de Rajoy. Durante muchos años dejó de invertir en todos los servicios públicos y en el tren. Incluso en la alta velocidad. El ejemplo lo tenemos en el corredor del Mediterráneo. Aparte de eso, hubo poca exigencia por parte de Cataluña, que no fueron lo suficientemente atrevidos para plantar cara al gobierno del Estado. Era mucho más fácil que Rodalies fallara porque tenía a los catalanes cabreados. 

 

"Todos tienen la culpa de la situación ferroviaria, pero el mayor responsable es el PP de Rajoy"

 

¿Y ahora? 
Hay más de 6.000 millones de euros de inversión entre 2020 y 2030. Ahora de repente se invierten muchos dineros y eso comporta obras. Cuando en casa te vienen los albañiles, la situación es más precaria. Es lo que ha pasado. Han confluido unas vías sin trenes ni maquinistas con una inversión muy fuerte. Aparte de eso, los ayuntamientos tienen mucho que decir. Muchas veces viven de espaldas a la red ferroviaria y no se ponen firmes para que Adif arregle las estaciones. En los próximos presupuestos apostaremos por la humanización de las estaciones.  

 

¿Cuál es la prioridad? 
El problema lo tenemos en la media distancia, aunque en Barcelona se olviden. Si vives en Castelldefels y el Cercanías llega tarde, coges el tren siguiente. En cambio, si vas desde Tarragona o Altafulla, tienes que esperar una hora. Solo el 58% de los media distancia llegan puntuales. La inversión y el énfasis se deben poner aquí. Tarragona, Reus y Terres de l’Ebre somos los principales perjudicados. De nuevo, los ayuntamientos se deben implicar, aunque de momento han estado desaparecidos en temas como las mercancías por el interior, donde solo han puesto piedras en el camino.  

 

 

¿En cuestiones como las mercancías por el interior, el territorio puede acabar siendo rehén de la falta histórica de consenso entre municipios? 
En este país se han instalado las posiciones nimbys (las siglas de "no en mi patio trasero" en inglés). El ejemplo lo tenemos con la eólica de Girona y con el tren pasa igual. Las mercancías tienen que pasar por el interior. No por el peligro, sino porque dentro de diez años las vías no lo soportarán y nos pasará como con el túnel de Roda. Cuando incrementen el volumen, la vía colapsará y no podremos ir en tren a Barcelona. Los ayuntamientos están mirando exclusivamente por sus resultados electorales. Tiene que pasar por algún sitio y eso significa un acuerdo técnico con la solución menos mala.  

 

"En Tarragona la inversión y el énfasis se deben poner en el medio distancia"

 

El debate sobre el futuro de las nucleares vuelve a estar abierto. ¿Los Comunes quieren mantener la hoja de ruta actual? 
Siempre hemos defendido el cierre de las nucleares y el actual calendario. Posiblemente somos la única fuerza que lo dice claramente. Las nucleares no son la solución porque no sabemos qué hacer con los residuos y no es competitiva. Si no les ayuda el Estado, las mismas compañías no quieren abrir porque no les sale rentable. Aparte del peligro que suponen, ¿en qué es una potencia España? En energía solar. ¿Por qué tenemos que apostar por una energía con problemas cuando tenemos más sol del que querríamos? Somos la única fuerza en el territorio que con valentía dice ‘no’ a las nucleares.  

 

¿Y los puestos de trabajo? 
No están en peligro. Primero, porque para desconectarte de una nuclear necesitas mucha mano de obra durante mucho tiempo. Además, ¿qué ha significado la nuclear para Ascó? ¿Cuántas empresas se han instalado allí? La nuclear no es un polo de atracción ni de arraigo. En cambio, otros lugares sí que atraen población porque el tipo de desarrollo industrial atrae gente.  

 

¿Y mantenerlas como energía base para sostener la demanda de electricidad de la industria? 
Propusimos una situación de mejora para las empresas de alta necesidad de electricidad y Junts no votó a favor. Hay partidos que están en el no a todo. El problema lo tenemos en Cataluña. En el mix energético del Estado español, el peso de la nuclear es bajo mientras que en Cataluña es alto porque no hemos querido nada. Ni aerogeneradores ni placas solares.  

 

"La nuclear no es un polo de atracción ni de arraigo"

 

Yolanda Díaz exigió “cambios radicales” al gobierno de coalición, sin mucha suerte. ¿Se tiró a la piscina sin mirar si había agua? 
En Sumar está el Movimiento Sumar, Izquierda Unida, Comuns, Compromís, Chunta, Más Madrid o Més. Podemos estar de acuerdo con Yolanda Díaz en que es necesario un giro social al gobierno. Hay muchos ministros que son candidatos y ella planteaba sustituirlos a todos a la vez y dar un impulso al nuevo gobierno. Sobre todo también pensando en la correlación de fuerzas con el ‘portazo’ de Junts. Mientras no cambie nada, no tienes los votos para aprobar leyes.  

 

En este sentido, el presidente Sánchez apuntó a desarrollar políticas sin pasar por el Congreso.
No me gusta porque creo que en la medida de lo posible todo debe pasar por el parlamento. Pero hay cosas que están estancadas por el ‘no’ a todo, son transversales y son de sentido común.  

 

¿Es sostenible gobernar con este ‘ruido’? 
El ruido es consustancial a la sociedad de hoy en día. Donde no llega el algoritmo llegan los misiles de Trump. Los casos de corrupción son los que son y se deben poner barreras para evitarlo y para castigarlo inmediatamente. El PSOE lo ha hecho, pero no ha dado el paso de regularlo, como hemos propuesto. En el tema del machismo vuelve a ser lo mismo. No podemos tener un doble discurso ni ser hipócritas. Ha hecho más daño el tema del machismo que otras cosas. Nosotros tuvimos el problema de Íñigo (Errejón) y rápidamente lo echamos.  

 

"Estamos de acuerdo con Yolanda Díaz en que es necesario un giro social del gobierno"

 

En este contexto de debilidad electoral de la izquierda, se ha puesto sobre la mesa el frente amplio. ¿Qué piensa de ello? 
Todo lo que sea intentar llegar a acuerdos nos parece perfecto. Ahora bien, la sociedad es cada vez más compleja y el votante de Esquerra no es igual que el mío. Ellos son independentistas y yo no. Y ellos son un poco más de derechas y yo un poco más de izquierdas. Cada uno debe buscar sus nichos. A veces las sumas no multiplican. No creo que en Cataluña funcionara hoy por hoy. Algunos votantes irían al PSC y otros a Junts o a algo peor.  

 

Pero a veces en algunas provincias el nicho es tan pequeño que no tienes representación.  
Lo digo a nivel general. Esquerra no quiere estar con Izquierda Unida, sino con fuerzas periféricas.  

 

En Cataluña a veces se dan ciertas diferencias. Cuando IU y Podemos iban por separado aquí iban juntos dentro de En Comú Podem en 2015. 
Tenemos una tradición de pacto mucho mayor en nuestro espacio. En el PSC o en Esquerra no siempre ha sido así. Ahora bien, hay provincias en España donde reeditar la Entesa en el Senado no estaría mal. O hay provincias muy claras donde no tendremos representación y allí lo lógico es intentar llegar a un acuerdo incluso con el PSOE. Aun así, en Cataluña no es la prioridad. La auténtica prioridad es que en el Parlament se hagan políticas de izquierdas, porque ya sumamos.