La URV destaca actualmente en los ámbitos de la ciencia de la salud. Figura en el ranking de Shanghai como tercera universidad catalana en el sector y entre las 301-400 mejores del mundo. Y parece que quiere continuar por este camino, ampliando la oferta formativa en los próximos años, ya que todo apunta a que se incluirá el grado en Farmacia en el curso 2027/28.
La programación de los nuevos estudios se aprobó el pasado diciembre por la URV y ahora deberá pasar el proceso de validación por parte de la Generalitat. Farmacia ampliará la oferta de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud situada en Reus. Es por ello -y por el traslado al campus Bellissens- que hablamos con la alcaldesa de Reus, Sandra Guaita, para entender qué supone para la ciudad un nuevo grado.
Una demanda social
En primer lugar, se debe saber qué supone para Reus un nuevo grado, se debe garantizar el aterrizaje de nuevos alumnos en la ciudad, entre otras cosas.
La alcaldesa se muestra muy optimista con la nueva apertura del grado. “Que se amplíe la oferta universitaria de Reus siempre es una buena noticia porque nos reafirma como ciudad universitaria y nos permite retener y captar talento, además, que la nueva titulación prevista por la URV para el curso 2027-2028 esté relacionada con el ámbito de las ciencias de la salud todavía lo es más porque consolida la apuesta del gobierno municipal en colaboración con la Universitat Rovira i Virgili (URV), el Institut d’Investigació Sanitària Pere Virgili (que acaba de celebrar sus 20 años), el Hospital Universitari Sant Joan de Reus o el Hub Foodtech & Nutrition para consolidar en nuestra ciudad un hub de salud con docencia, investigación aplicada y transferencia de conocimiento".
También hemos podido hablar con el rector de la URV, Josep Pallarés, que explica lo importante que es hacer este nuevo grado: “la importancia de impartir un nuevo Grado en Farmacia es que la Universidad da respuesta a una demanda social reivindicada sobre todo por el Colegio Oficial de Farmacéuticos y de las asociaciones empresariales para cubrir la necesidad de tener graduados que puedan despachar en las farmacias, sobre todo de pueblos pequeños, porque cuando se jubilan las personas que han estado ocupando este puesto de trabajo, no hay relevo generacional y, por lo tanto, estas localidades pierden una prestación social de primer orden que es este punto de farmacia, que en muchos lugares es el único punto de asistencia sanitaria que tienen de forma regular. Y no hay suficientes graduados para satisfacer la demanda”.
Explica que, a nivel URV, “el nuevo grado representa también poder ampliar el catálogo de la oferta que hacemos en enseñanza sanitaria para cubrir un aspecto que une la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud y la Facultad de Química. Por lo tanto, se refuerza un nexo entre las dos facultades que actualmente ya tienen algún tipo de relación y ahora se fortalece, sobre todo con respecto a la química analítica y a las ciencias médicas básicas”.
¿Afectará a la vivienda y la movilidad?
Hablando de aterrizaje, nuevos grados significa también nuevas personas en la ciudad, las cuales tienen que vivir en Reus.
Guaita comenta que “la oferta de vivienda en Reus es un tema que nos preocupa y que nos ocupa. Desde el Ayuntamiento estamos trabajando con diferentes políticas. Ampliando la oferta de vivienda pública de alquiler asequible: este año pondremos a disposición de los reusenses y reusenses más de 200 viviendas nuevas de alquiler asequible en Mas Iglesias y La Riera de las cuales un 35% se han reservado al colectivo de jóvenes”. Una ampliación de oferta de vivienda que evidentemente amplía el espacio disponible para la entrada de personas en la ciudad.
Mientras tanto, Pallarès hace énfasis en la movilidad dentro del territorio, además de la vivienda. Para la movilidad, explica que la Universidad realiza un estudio actualmente que dará patrones de movilidad de las personas que acuden a la URV. “Viendo estos flujos podremos dar respuesta, por ejemplo, con medidas de transporte público más eficientes y efectivas”, afirma el rector.
En cuanto a la vivienda, explica el trabajo con el ministerio y con las administraciones municipales para reducir la presión de vivienda con residencias. “Desde el Ministerio hace pocos meses hubo una iniciativa para poder financiar con dinero público este tipo de actuaciones y lo que estamos haciendo es analizando con los diferentes ayuntamientos estas posibilidades, aspectos como la disponibilidad de terreno, para poder construir estas residencias que vendrían a apaciguar esta presión de vivienda”.
El traslado de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud a Bellissens
El proyecto para trasladar la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud al campus Bellissens encara este inicio de año como un momento decisivo para desatascar definitivamente su ejecución.
Después de años de reivindicaciones, la sintonía entre el Ayuntamiento de Reus y la Universitat Rovira i Virgili es total para hacer realidad una infraestructura que la alcaldesa de la ciudad, Sandra Guaita, ha calificado de prioritaria en declaraciones exclusivas a La Ciutat. Guaita ha confirmado que el traslado ha sido uno de los temas centrales en las recientes reuniones bilaterales mantenidas con la Generalitat, trasladando la necesidad directamente tanto a la consellera de Recerca i Universitats, Núria Montserrat, como al president Salvador Illa.
Este impulso político que describe la alcaldesa llega justo cuando la universidad ya ha trazado la hoja de ruta técnica para hacerlo viable. La URV cerró el año fijando el 2026 como la fecha para tener redactado el proyecto ejecutivo, un paso imprescindible para poder licitar las obras posteriormente.
Según las previsiones del rector Josep Pallarès, no se trata solo de un cambio de ubicación para ganar aulas, sino de la construcción de un complejo de referencia con un presupuesto global estimado en unos 100 millones de euros. El futuro edificio de Bellissens integrará docencia, investigación y, como gran novedad, la sede del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV), creando así un verdadero hub sanitario en el sur de Cataluña que ahora espera el empuje definitivo de la Generalitat.
