"En Tarragona no sobra nadie": los trabajadores de DOW llevan a Bruselas el conflicto de los 138 despidos

La plantilla de la química reclama al Parlamento Europeo apoyo para evitar 138 despidos y promover la protección de la química básica como sector estratégico

14 de julio de 2026 a las 13:46h

Los representantes de los trabajadores de DOW Tarragona han llevado a cabo, los días 13 y 14 de julio, una serie de reuniones con miembros de diversos grupos políticos del Parlamento Europeo, con el objetivo principal de exponer la situación que vive la plantilla a raíz del anuncio por parte de la empresa de una reducción de hasta 138 puestos de trabajo en España. 

La delegación sindical se desplazó hasta la capital europea con un doble propósito: obtener apoyos institucionales para frenar esta pérdida de empleo y posicionar en la agenda política europea la necesidad urgente de proteger el sector químico, especialmente el segmento básico, considerado esencial para garantizar la autonomía industrial dentro de la Unión Europea.

Falta de transparencia y demanda de implicación institucional

En los encuentros mantenidos, los delegados denunciaron la falta de información clara durante el proceso previo a los anuncios de despidos. Asimismo, reclamaron que todas las administraciones públicas, incluidas las instituciones europeas, asuman un papel activo para fomentar una negociación efectiva que permita explorar alternativas viables para conservar los puestos laborales.

“Hemos venido a Bruselas porque lo que está pasando en DOW no es solo un conflicto laboral de una empresa o de un territorio. Es un aviso sobre el futuro de la industria química europea y sobre las consecuencias que puede tener continuar perdiendo capacidad productiva”, ha afirmado David Navarro, presidente del Comité de Empresa de DOW Sur.

En Tarragona no sobra nadie. Defender los puestos de trabajo de DOW también es defender la industria química, la autonomía productiva y el futuro industrial de Europa”.

Trabajadores de DOW Tarragona en Europa -

El impacto estratégico del sector químico básico

Los trabajadores han puesto de relieve que el sector químico básico constituye el origen fundamental para múltiples cadenas industriales. Su debilitamiento incrementaría significativamente la dependencia europea hacia terceros países para proveer productos clave destinados a sectores como salud, automoción, construcción, agricultura, energía o tecnologías avanzadas.

“Europa no puede hablar de autonomía estratégica mientras permite que desaparezcan las fábricas que producen los componentes básicos que necesita el resto de la industria. Cuando se pierde una planta química, no solo se pierden puestos de trabajo: también se pierde conocimiento, capacidad productiva e independencia”, alertó Navarro.

Reconocimiento formal del sector como prioridad europea

Dentro de las conversaciones con los grupos parlamentarios se ha reclamado expresamente que se reconozca oficialmente la química básica como una industria estratégica esencial para el conjunto europeo. Además, se ha pedido que tanto las instalaciones como los procesos productivos sean integrados dentro de los criterios definidos por la Alianza de Productos Químicos Críticos, iniciativa encargada de identificar elementos vitales para el funcionamiento económico europeo.

Además, se ha solicitado incorporar explícitamente el sector químico a los instrumentos comunitarios orientados a potenciar tanto la capacidad industrial como los procesos vinculados a la descarbonización. Esto incluye mecanismos que favorezcan inversiones directas, reduzcan costes energéticos elevados -un factor crítico actualmente-, simplifiquen trámites administrativos y refuercen asimismo la competitividad ante importaciones provenientes de países con estándares laborales y ambientales menos exigentes.

“No pedimos proteger una empresa a cualquier precio. Pedimos una política industrial europea que proteja a las personas, las instalaciones estratégicas y las inversiones que garantizan futuro. El dinero público debe servir para mantener industria y empleo en Europa, no para financiar reestructuraciones que acaben destruyendo puestos de trabajo”, destacó Navarro durante estas sesiones.

Tarragona refleja un reto europeo global con consecuencias inmediatas

El ejemplo concreto de los anuncios sobre DOW Tarragona ilustra un problema mucho más amplio presente en diversos polígonos químicos europeos. En este sentido se ha reclamado actuaciones urgentes antes de que se produzcan cierres definitivos irreversibles.

Lo que hoy pasa en Tarragona mañana puede pasar en cualquier otro polo químico europeo. Todavía estamos a tiempo de actuar, pero hay que pasar de las declaraciones a las medidas concretas. Necesitamos energía competitiva, inversiones, protección ante la competencia desleal y una transición industrial que no deje a los trabajadores atrás”, ha remarcado Navarro.

Compromiso continuado contra los despidos anunciados

El equipo representativo mantiene firmemente su rechazo a los 138 despidos anunciados por DOW, insistiendo en abrir vías negociadoras conjuntamente con empresa y administraciones públicas orientadas exclusivamente hacia alternativas viables.