ECP presenta un plan para hacer el bus de Tarragona más rápido, útil y conectado

La propuesta plantea adaptar el servicio a los horarios reales de trabajo, reforzar los ejes troncales entre barrios e implantar medidas de prioridad para el bus que permitan aumentar la velocidad comercial y reducir los tiempos de trayecto

13 de marzo de 2026 a las 08:27h

El grupo municipal de En Comú Podem ha presentado una batería de propuestas estratégicas y operativas para mejorar la red de autobuses urbanos de Tarragona y convertir el transporte público en una infraestructura clave para la cohesión social, la movilidad laboral y la transición ecológica de la ciudad.

La propuesta plantea adaptar el servicio a los horarios reales de trabajo, reforzar los ejes troncales entre barrios e implantar medidas de prioridad para el bus que permitan aumentar la velocidad comercial y reducir los tiempos de trayecto.

Horarios adaptados a los turnos de trabajo

Una de las principales novedades del documento es la incorporación de una perspectiva laboral en la planificación del transporte público. En Comú Podem propone ajustar horarios y frecuencias a las entradas y salidas de los principales centros de trabajo del territorio.

En este sentido, el grupo municipal plantea coordinar el servicio con la Autoridad Portuaria, la AEQT y las asociaciones empresariales de los polígonos industriales para adaptar la movilidad a los turnos habituales de trabajo, como los de las 6 h, 14 h y 22 h en zonas industriales, o las 8 h, 15 h, 18 h y 00 h en zonas comerciales.

Dentro de este marco, la formación defiende la creación de líneas con perspectiva laboral que conecten los principales polígonos industriales y comerciales de la ciudad, como Riu Clar, Entrevies, Francolí o Les Gavarres. Estas líneas funcionarían con servicios exprés en horas punta y con una señalización específica bajo el concepto “Bus Trabajo”.

Carriles bus y prioridad semafórica

Otro de los ejes centrales de la propuesta es aumentar la velocidad y la fiabilidad del bus urbano. Para conseguirlo, el documento plantea crear nuevos carriles bus e implantar progresivamente sistemas de prioridad semafórica en algunos de los principales ejes de la ciudad.

Entre las calles y avenidas donde se propone actuar se encuentran la avenida Roma, la avenida Cataluña, la avenida Andorra, el corredor Colón–Prat de la Riba–Batestini o la calle Real. El objetivo es implantar semáforos inteligentes que den prioridad al transporte público y permitan incrementar al menos un 15% la velocidad comercial de los autobuses.

Mejoras de conectividad entre barrios

Las propuestas también incluyen varios ajustes operativos para reforzar la conectividad entre barrios. Entre ellas destaca la revisión de la división entre las líneas L6 y L60, con la voluntad de mantener la L6 como línea estructural entre Campclar y Sant Pere i Sant Pau y crear la L60 como línea complementaria con función de lanzadera.

Además, el documento plantea reforzar la L55 como eje estructural norte–centro, reduciendo el tiempo de espera hasta intervalos de 30 minutos e integrándola dentro del corredor universitario y ferroviario de la ciudad.

También se propone alargar líneas como la L3 o la L30 hasta la estación de trenes, reforzar el servicio hacia el tanatorio municipal y el Complejo Educativo, y mejorar las conexiones con equipamientos deportivos y zonas residenciales.

Ampliación de la cobertura horaria

En Comú Podem también plantea revisar la cobertura horaria del servicio para hacerla más transparente y adaptada a la vida cotidiana.

Entre las medidas propuestas se encuentra garantizar una cobertura mínima entre las 5.30 h y las 23.30 h en días laborables, establecer un modelo diferenciado para los fines de semana y ampliar el servicio nocturno con intervalos máximos de 45 minutos y con extensión del recorrido hasta los Interbloques de Sant Salvador.

El documento también incluye otras medidas complementarias, como la creación de una ruta interbarrios matinal, la recuperación de conexiones estivales como la línea entre Sant Pere i Sant Pau y la playa de l’Arrabassada, o el refuerzo de la conexión con espacios de gran afluencia como la Anella Mediterrània, el Nou Estadi o el CAP Llevant.

“El transporte público debe ser una herramienta de derechos y oportunidades. Si queremos una ciudad cohesionada, el bus debe conectar barrios, centros de trabajo y equipamientos con horarios y frecuencias que respondan a la vida real de la gente”, ha afirmado el portavoz del grupo, Jordi Collado.

La formación defiende que estas medidas se pueden implementar de manera progresiva, con evaluaciones periódicas basadas en datos reales de movilidad y con diálogo con trabajadores, empresas y vecindario. Según En Comú Podem, Tarragona necesita una red de bus “más rápida, clara y útil”, capaz de reforzar la cohesión urbana y situar el transporte público como columna vertebral de una movilidad sostenible y socialmente justa.

Sobre el autor
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Adrià Torres
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