ECP denuncia que Tarragona tendrá más plazas concertadas que públicas en algunos niveles educativos

En Comú Podem acusa que el ajuste de ratios equivale a la pérdida de un centenar de plazas públicas y alerta al Ayuntamiento de no haber defendido la planificación educativa de la ciudad ante la Generalitat

05 de marzo de 2026 a las 19:39h

El grupo municipal de En Comú Podem ha denunciado que el proceso de preinscripción escolar para el curso 2026-2027 puede marcar un punto de inflexión en el sistema educativo de la ciudad: por primera vez desde la recuperación de la democracia, Tarragona tiene más plazas concertadas que públicas en algunos niveles educativos. La formación atribuye esta situación a las decisiones de planificación del Departamento de Educación de la Generalitat y critica que el Ayuntamiento no haya ejercido una defensa política clara de los intereses educativos de la ciudad. 

El grupo dice que el ajuste de ratios y la reorganización de la oferta educativa comportan la pérdida de un centenar de plazas públicas en la ciudad, una cifra que equivale aproximadamente al cierre de cinco líneas escolares. 

En Comú Podem considera que el proceso de planificación escolar ha evidenciado una pérdida de peso del Consejo Escolar Municipal, el órgano donde están representadas familias, docentes, direcciones de centros y administraciones. No se pueden cambiar las reglas del juego a tres días de iniciar el proceso como ha hecho la Generalitat.  

Según la formación, las decisiones sobre zonificación y oferta de plazas se han adoptado de manera unilateral por parte de la Generalitat y han dejado en segundo plano tanto las aportaciones del Consejo Escolar como los informes técnicos municipales. 

En Comú Podem recuerda que la competencia educativa es del Departamento de Educación, pero subrayan que la política educativa también se debe construir desde el territorio. En este sentido, reclaman que el Ayuntamiento asuma un papel más activo ante la Generalitat y sean capaces de confrontar cuando se toman decisiones que afectan directamente a la ciudad. 

“La coordinación institucional no puede significar sumisión. Si la Generalitat decide y el Ayuntamiento acata, la ciudad queda sin capacidad real de incidir en decisiones que afectan a cientos de familias”, señalan. 

La formación defiende que la lucha contra la segregación escolar es un objetivo imprescindible, pero alerta de que no puede servir como justificación para aplicar medidas precipitadas o sin planificación territorial. 

Según explican, la reducción de líneas públicas y los cambios en la oferta educativa pueden generar incertidumbre y obligar a muchas familias a buscar alternativas fuera de su barrio. 

Alertan que esta situación puede acabar convirtiendo el proceso de preinscripción en una competencia entre familias para conseguir plaza pública, con el riesgo de deteriorar la confianza en el sistema educativo público. 

Uno de los puntos que En Comú Podem considera más preocupantes es que la reducción de líneas se está produciendo principalmente en centros públicos. Aunque el régimen de conciertos educativos limita la capacidad de actuación directa sobre la concertada, la formación considera que la planificación global del sistema debería tener en cuenta los datos de padrón y la realidad de los barrios. 

Cuando se reducen líneas públicas en zonas con demanda existente, explican, muchas familias se ven abocadas a matricular a sus hijos en centros concertados porque la pública no ofrece suficientes plazas. 

Este desequilibrio es especialmente visible en algunas zonas educativas, como la zona 4, donde la oferta concertada dobla la pública. La formación también alerta de desequilibrios territoriales en la planificación de plazas de I3. 

En la zona educativa 2, por ejemplo, los datos de padrón indican un déficit de plazas públicas pero se ha eliminado una línea en la Escola Pràctiques. Además, de las 17 plazas ofertadas para el próximo curso, 14 ya están reservadas por hermanos de alumnos escolarizados, hecho que deja solo tres plazas reales disponibles para nuevas familias. 

En la zona 4, en cambio, se detecta un déficit aproximado de 16 plazas públicas, motivo por el cual En Comú Podem plantean estudiar soluciones como la reapertura de una línea en la escuela Pau del Clos o la activación de una línea en la escuela El Serrallo. 

En Comú Podem también señala el caso de la Escuela El Miracle como un ejemplo de falta de planificación educativa. Según explican, el centro ha ido perdiendo espacios esenciales para poder crecer, con la biblioteca convertida en aula y con un comedor insuficiente que obliga a hacer turnos en aulas y pasillos. A pesar de que esta situación era conocida desde hace años, En Comú Podem denuncian que no se ha desarrollado ningún plan para garantizar la continuidad del centro con dos líneas estables. 

La formación también alerta de problemas en el paso a secundaria. Según explican, si se comparan los datos de alumnos de sexto de los centros adscritos con la oferta publicada, se detecta la necesidad de abrir un grupo adicional en institutos como el Martí i Franquès, el Pons d’Icart o el Institut Tarragona. 

Además, En Comú Podem muestra preocupación por la reorganización de plazas de bachillerato, que podría dificultar el acceso de alumnos procedentes de centros públicos y acabar derivándolos hacia centros concertados. 

Para En Comú Podem, el debate actual no es solo una cuestión de grupos o ratios, sino un debate sobre el modelo educativo de Tarragona. La formación reclama una planificación real entre Generalitat y Ayuntamiento, más transparencia en las decisiones y un refuerzo claro de la escuela pública, teniendo en cuenta las opiniones de los técnicos municipales y del Consejo Escolar Municipal. 

“Cuando se debilita la escuela pública se debilita uno de los principales instrumentos de cohesión social de la ciudad”, concluye la formación.