El corazón de Torredembarra en peligro? 173 vecinos exigen un cambio urgente en el Casco Antiguo

La encuesta ciudadana revela un deterioro generalizado y reivindica una actuación integral que incluya rehabilitación urbana, dinamización económica y mejora ambiental

19 de marzo de 2026 a las 11:59h

El Ayuntamiento de Torredembarra está trabajando en la elaboración del Programa Memoria de Intervención Integral (PMII) correspondiente al Núcleo Antiguo de la Villa, como parte de la candidatura para la convocatoria 2026 de la Generalitat de Cataluña. Este proceso incorpora un sistema participativo que combina sesiones presenciales, acciones directas en el territorio y herramientas digitales para recoger las opiniones tanto de los vecinos como de los agentes locales implicados.

Resultados preliminares de la encuesta ciudadana

En este contexto, se han hecho públicos los resultados parciales de una encuesta realizada entre la ciudadanía, con una muestra total de 173 participantes. Los datos obtenidos ponen en evidencia la necesidad de una intervención global en el barrio. La divulgación actual representa solo una parte del retorno informativo, ya que en las próximas semanas se prevé compartir las conclusiones completas e incorporar las aportaciones recogidas durante los diversos encuentros participativos.

De los encuestados, un 46,8% reside habitualmente en el Casco Antiguo mientras que un 30,6% transita a menudo por motivos de ocio o compras. En cuanto a la edad, destaca una concentración importante entre los 35 y 54 años, con un 27,2% situado entre los 35 y 44 años y otro 27,2% entre los 45 y 54 años. También es relevante el porcentaje del grupo de entre 55 y 64 años (20,2%). Además, casi el 77% de los participantes mantienen una vinculación estable con el barrio: el 45,7% vive allí desde hace toda la vida y un 31,8% hace más de cinco años.

Deterioro físico y barreras arquitectónicas

La encuesta refleja un consenso claro sobre el estado precario del patrimonio edificado en el Casco Antiguo. La ciudadanía señala especialmente el mal estado generalizado de fachadas y viviendas antiguas así como la presencia constante de obstáculos arquitectónicos que dificultan la accesibilidad; por ejemplo calles sin adaptaciones o edificios sin ascensor.

Estas percepciones se concretan en datos cuantitativos: ante la pregunta «¿Qué problemas ves más graves en el Casco Antiguo?» —con respuesta múltiple—,el 71,1% destacó los inmuebles en mal estado mientras que el 63% señaló calles o plazas degradadas.

También se han recogido sugerencias abiertas donde se reclama expresamente una mejora integral de los espacios públicos dada la presencia de pavimentos deteriorados y una imagen urbana envejecida; muchos comentarios apuestan por que estas actuaciones sean amplias y visibles más allá de intervenciones puntuales.

Por otro lado, el análisis pone de manifiesto déficits ambientales importantes: falta de arbolado (sugieren más del 67% de los participantes) así como insuficiencia de espacios verdes y sombra en las calles. Esta situación condiciona negativamente el uso público sobre todo durante períodos estivales calurosos.

Estos factores afectan especialmente a colectivos vulnerables como personas mayores o niños que encuentran limitadas las posibilidades de utilizar espacios exteriores durante gran parte del día. En consecuencia se propone aumentar la cobertura vegetal con soluciones orientadas a hacer el barrio más habitable y resiliente ante episodios calurosos intensos.

El ámbito socioeconómico también despierta inquietudes: según la encuesta se constata una regresión significativa del comercio local tradicional junto con un incremento notable de los locales vacíos. El sentimiento predominante expresa que «sin comercio no hay vida» dentro del barrio.

Asimismo se detecta poca actividad económica estable ni oportunidades laborales suficientes; esta dinámica genera percepción de un entorno poco vivo fuera de los momentos concretos puntuales. Por ello muchos participantes proponen fomentar iniciativas culturales permanentes así como ferias o eventos susceptibles de impulsar economía local y empleo.

Ante la cuestión «¿Qué crees que falta más en el Casco Antiguo?» —también con respuestas múltiples—,el comercio local obtiene un apoyo del 63% de los consultados mientras que las actividades culturales alcanzan el54,3% .

Pérdida de vida comunitaria y demanda de espacios sociales

El estudio refleja también una sensación marcada sobre la disminución progresiva de vida comunitaria debida principalmente a la escasez tanto de espacios adecuados para encuentros vecinales como de actividades regulares que propicien interacción social. Esto ha provocado menor presencia pública cotidiana así como debilitamiento de los vínculos sociales tradicionales dentro del barrio.

Múltiples aportaciones insisten en recuperar plazas emblemáticas así como calles destinadas a usos convivenciales mediante programaciones estables adaptadas a los diferentes segmentos poblacionales.

La apuesta por una intervención integral

El análisis concluye que los retos identificados están interrelacionados: el deterioro urbanístico impacta directamente sobre la actividad comercial; esta carencia repercute negativamente sobre las relaciones sociales; finalmente todo ello alimenta una percepción generalizada de abandono territorial.
Por ello resulta imprescindible plantear medidas integradoras donde confluyan rehabilitación física urbana junto con mejoras medioambientales significativas así como estrategias dirigidas a reactivar tanto la economía local como el tejido comunitario.

Sobre el autor
Disseny sense títol (70)
Marta Gutiérrez
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