Completada la primera gran plantación de árboles del Plan Reus Respira con 371 ejemplares nuevos

Se han instalado árboles en 44 calles de la ciudad dentro de la estrategia municipal que prevé plantar al menos 500 árboles anuales

06 de mayo de 2026 a las 16:07h

El consistorio de Reus, mediante la concejalía de Vía Pública, ha finalizado recientemente la primera intervención significativa en el marco del Plan Reus Respira, consistente en la plantación de 371 árboles distribuidos en un total de 44 vías urbanas. Esta actuación ha contado con un presupuesto global de 254.659,19 euros (IVA incluido), y se ha adjudicado a la empresa especializada L'Agulla Construcció i Serveis de Paisatge SL.

Esta iniciativa forma parte de un conjunto más amplio de obras municipales relacionadas con jardinería y remodelación viaria que incorporan plantaciones arbóreas propias. En conjunto, estos proyectos configuran el Plan Reus Respira, una estrategia orientada a planificar, proteger y ampliar el patrimonio vegetal urbano. El plan establece como objetivo plantar un mínimo de 500 nuevos árboles cada año.

La actuación ha incluido tareas como la adecuación de los alcorques —los espacios destinados a los árboles—, excavaciones específicas para facilitar la implantación de los ejemplares, así como el mantenimiento durante un período de un año para garantizar el arraigo correcto. Las ubicaciones elegidas responden tanto a criterios técnicos derivados de inspecciones previas —que han detectado alcorques vacíos u ocupados por tocones muertos y ejemplares enfermos o secos que es necesario sustituir— como a las demandas ciudadanas recogidas mediante procesos de escucha activa impulsados desde el propio Ayuntamiento.

Por otro lado, la selección de especies arbóreas incorpora hasta veinte variedades diferentes escogidas según parámetros estrictos que incluyen resistencia ambiental, adaptabilidad al clima local y coherencia con el paisaje urbano existente.

 

Objetivos ambientales y estratégicos del Plan Reus Respira

Reus Respira (R2) representa una política pública destinada a aumentar y conservar el arbolado urbano siguiendo una planificación estratégica enfocada en la lucha contra el cambio climático. Además, este plan busca mitigar los efectos negativos asociados a las islas de calor urbanas generando zonas de sombra que contribuyan a reducir las temperaturas locales y mejorar así la habitabilidad general dentro del núcleo urbano.

En el ámbito económico, se prevé destinar un mínimo anual de 150.000 euros exclusivamente para financiar nuevas plantaciones arbóreas. La ambición es conseguir que durante los próximos diez años se añadan alrededor de 5.000 árboles nuevos, lo que representaría casi un incremento del 30% respecto a los aproximadamente 18.400 ejemplares actuales.