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Treinta años después de volver a las calles, el Ball de Cercolets de Reus continúa siendo una de las danzas más reconocibles y queridas del Seguici Festiu. Sus aros llenos de flores, las figuras que construyen los bailarines y, especialmente, el tradicional globo forman parte ya del imaginario festivo de diversas generaciones de reusenses. Pero detrás de esta imagen tan habitual hay una historia de recuperación, investigación y mucho trabajo que permitió que una danza desaparecida durante más de un siglo volviera a formar parte de la fiesta.
El Ball de Cercolets está documentado en Reus, como mínimo, desde el siglo XVIII y se mantuvo activo hasta 1871. La danza estaba vinculada al gremio de cordeleros o sogueros y, después de su desaparición, quedó fuera del Seguici durante más de un siglo. Finalmente, en el año 1996 se reincorporó a la Festa Major de la ciudad de la mano de la Coordinadora de Danses Tradicionals de Reus.
La recuperación no fue fruto de una única persona, sino de un trabajo colectivo. “Es la suma de una serie de personas que cada una sabe de un campo diferente de investigación, de danza, de vestuario”, explica Albert Salas, presidente de la Coordinadora de Danses Tradicionals de Reus. En este proceso tuvo un papel destacado el folclorista reusense Josep Bargalló i Badia, impulsor de la Coordinadora y una figura fundamental en la recuperación de las danzas tradicionales de la ciudad.
También participaron personas especializadas en otros ámbitos, como Montse Huguet y Anna Badia, especialmente en la recuperación de los vestidos. El resultado fue una danza reconstruida a partir de la documentación disponible y de los conocimientos de los diferentes especialistas que trabajaron en ella.
La Coordinadora ya tenía experiencia en este tipo de procesos. Sus orígenes se remontan a 1982, con la recuperación del Ball de Gitanes, y posteriormente recuperó la Dansa de Mossèn Joan de Vic y el Ball de Prims, antes de afrontar la recuperación de los Cercolets.
Pocos cambios
Tres décadas después, la esencia del Ball de Cercolets se mantiene prácticamente intacta. “Realmente el baile no ha cambiado mucho”, asegura Salas. Sí que ha habido, sin embargo, algunos pequeños cambios a lo largo de los años.
En los primeros tiempos, los bailarines llevaban la camisa abrochada hasta arriba y un pequeño corbatín. Con el paso del tiempo se introdujeron algunos ajustes relacionados con la comodidad de los participantes. “Estos pequeños espacios donde puedes aprovechar y que corra un poquito más el aire siempre se tiene que hacer”, explica el presidente de la Coordinadora.
Uno de los elementos que más ha evolucionado son precisamente los aros. A lo largo de los años ha habido diferentes modelos y diversas maneras de adornarlos, con flores y elementos decorativos diferentes. La base, sin embargo, se ha mantenido. Los aros actuales se remodelaron coincidiendo con la primera edición del Vermulet, una celebración propia del Ball de Cercolets que este año llega a la novena edición.
Con estos aros, los bailarines van construyendo diferentes figuras durante la danza. Entre las más espectaculares está el globo, en el que uno de los participantes se sube encima de los hombros de otro y queda por encima del conjunto de los aros. Y la respuesta del público, según Salas, ha sido siempre especialmente positiva. “Creo que es una danza muy querida, de hecho creo que es de los bailes más queridos del Seguici”, explica. Un cariño que, según el presidente de la Coordinadora, no entiende de edades: “es una danza que conoce todo el mundo, grandes y pequeños”.
Celebración del 30º aniversario
La celebración del 30º aniversario llega en un momento en que la Coordinadora continúa reivindicando la investigación y recuperación del patrimonio festivo como una parte esencial de su actividad. La entidad no solo mantiene las danzas que ya forman parte del Seguici, sino que continúa buscando nuevas expresiones de la cultura popular reusense. “Es una entidad que no se cansa de hacer investigación, que no se cansa de seguir avanzando”, destaca Salas.
El Ball de Cercolets celebrará sus tres décadas con una jornada especial el sábado 12 de septiembre. A las 11 de la mañana comenzará un pasacalles desde la plaza del Mercadal con la participación del Ball de Cercolets de Reus, el Ball de Cercolets de Igualada y los Arquets de Tàrrega. El recorrido pasará por diferentes calles de la ciudad y acabará en la plaza de la Farinera.
La celebración continuará con el IX Vermulet, a partir de las 12 del mediodía en la plaza de la Farinera, con vermut, actividades y talleres infantiles. Una jornada que servirá para conmemorar tres décadas de una danza que, después de más de un siglo desaparecida de las calles de Reus, ha conseguido recuperar su espacio dentro de la fiesta y transmitirse de generación en generación.
Para Salas, el motivo es claro: “la voluntad de la gente, tanto de seguir recuperando danzas como de bailarlas”. Una voluntad que, treinta años después de la recuperación de los Cercolets, mantiene abierta la puerta a continuar ampliando y haciendo crecer el patrimonio festivo de Reus.