El CE El Catllar celebra 100 años: el equipo de pueblo que se ha hecho un nombre en el fútbol catalán

El CE el Catllar llega su centenario con el equipo consolidado en Primera Catalana y una buena musculatura del fútbol base

19 de agosto de 2026 a las 11:14h
Equipo del CE el Catllar en 1925. Fotografía cedida

Pocos clubes en la provincia de Tarragona pueden decir que tienen el honor de haberse mantenido en pie durante 100 años. Si este hito se alcanza desde un pueblo de cinco mil habitantes que ha consolidado su equipo en Primera Catalana y ha desarrollado un musculado fútbol base, el éxito es aún más sorprendente. El Club Esportiu el Catllar llega este 2026 al aniversario de su centenario, con una historia que le ha visto de todos los colores y que ha dejado grabada en el imaginario de sus socios expresiones como “no estirar más el brazo que la manga” o “no perder la cabeza”. 

CE El Catllar el 1946. Fotografía: Joan Canela -

El club surgió durante una Fiesta Mayor del Catllar hace ahora 100 años, impulsado por un grupo de amigos aficionados al fútbol. Sin embargo, hasta 1955 no empezarían a participar en competiciones oficiales y fue a finales del siglo pasado cuando consiguieron escalar categorías. 

 

Del cielo al infierno

Bajo la presidencia de Manel Piñero, el club se elevó hasta llegar a su punto álgido. La temporada 2012-13 alcanzó la promoción a Primera Catalana gracias a una carambola de ascensos que le premiaron como el subcampeón con mejor puntuación en Segunda Catalana. Para rematar, la temporada 2014-15 el club catllarense se quedó a un solo punto del ascenso a Tercera División (en aquel momento cuarta categoría del fútbol español). La campaña de récord, sin embargo, encetaría uno de los períodos más oscuros de la entidad.

CE El Catllar el año 1976. Fotografía: David Morlà -

 La Fundació Privada Hermes aterrizó en el Baix Gaià con la promesa de replicar el modelo del Llagostera y llevar el club a la división de plata. Su paso por el Catllar acabaría siendo un auténtico viacrucis. Cambios de entrenadores, desconexión con la gente del pueblo, una temporada desastrosa, movimientos institucionales extraños, el equipo yendo a entrenar a Barcelona y la entidad a punto de desaparecer. Para volver a tomar el control del club, algunos socios y el Ayuntamiento tuvieron que interceder. “Si la gente del pueblo y el Ayuntamiento no lo hubieran batallado, no lo habríamos podido recuperar y el club no hubiera vuelto al pueblo. Hoy nos llamaríamos Catllar 2015 o algo así”, explica el actual presidente, Cesc Armengol, sobre la posibilidad real que había de desaparecer y tener que refundarse. 

 

Un paso atrás y dos adelante

El liderazgo lo asumió Xavier Roch que, como decía en aquel momento, se encontró un club “patas arriba”. 64.000 euros de deuda, demandas en los juzgados, solo un tercio de los socios, el equipo en Tercera Catalana y dos plantillas de fútbol base con solo 40 niños. Con todo, se consiguió poner orden tanto a nivel deportivo como institucional: se redujo considerablemente la deuda, el fútbol base llegó a los 8 equipos, doblaron prácticamente los socios y el primer equipo consiguió dos ascensos consecutivos para volver a Primera Catalana. 

CE El Catllar el 1998. Fotografía: Raül Franquet -

Con un contexto más encarrilado, la nueva junta del exfutbolista Cesc Armengol llegó en 2020 y reforzó la buena tendencia después de los años convulsos. “Hemos pasado a tener 20 equipos (17 de fútbol base con dos femeninos, 1 de veteranos y 2 equipos amateurs), y hemos consolidado el equipo en Primera Catalana a pesar de tener el presupuesto más bajo de la categoría”, apunta el Cesc. Aun así, lo que sucedió la década pasada continúa grabado en el imaginario de sus socios: “La actual directiva somos muy conscientes de lo que se vivió y una de las premisas siempre ha sido tener un poco más cada año, pero poder mantenerlo. Que no te venga un externo, ponga dinero, al siguiente año desaparezca esa aportación y no sepas qué hacer. Sin estirar más el brazo que la manga”.

 

Nueva realidad

En este proceso, la fisonomía del club ha cambiado. Por ejemplo, ahora los niños y niñas del pueblo tienen la oportunidad de empezar sus pasos en el Catllar y no tener que ir a entrenar fuera. “El 35-40% de los jugadores del fútbol base son gente del pueblo. Eso es motivo de orgullo, yo de pequeño no pude jugar en el Catllar. Ahora se ven camisetas del equipo por el pueblo”, apunta el Cesc. 

Por otro lado, el elevado nivel del primer equipo ha hecho que los jugadores catllarenses ya no estén presentes en la plantilla. En parte, eso ha provocado que el fútbol se viva de una manera diferente. “Antes eran jugadores del Catllar contra jugadores de los pueblos de al lado. Era un fútbol muy local. Todo eso se ha perdido porque hemos alcanzado categorías. Ha perdido un poco de vínculo y de identidad”, reflexiona el Cesc. 

CE El Catllar en los años 60. Fotografía: Antoni Peiró -

A pesar de ello, el presidente remarca que hay un grupo de cinco jugadores que han encadenado varias temporadas en la entidad y poco a poco se la han hecho suya: “Hemos conseguido que un grupo que no es de aquí se queden y se identifiquen con el pueblo. Ya son del Catllar”.

Además, el club todavía conserva figuras que son un auténtico tótem. Es el ejemplo de Joan Anglès Muñoz -alias el ‘Botero’-, el encargado de material que ha formado parte de todas las juntas que han vivido estos altibajos. “Es el pilar. Si el club ha estado latiendo es porque él estaba allí”. 

Histórica plantilla que alcanzó la final de Copa Catalunya Amateur en 2018 -

 

Soplar las 100 velas

El aniversario traerá varios actos para conmemorar los 100 años. Uno de los más destacados será el partido del centenario contra el Nàstic de Tarragona, que se jugará en el Camp de Futbol Municipal el 23 de agosto a las 18.30h. Además, también disputarán un partido entre veteranos del club y del Barça y a inicios de 2027 se publicará un libro que explicará e ilustrará toda la historia de la institución. 

De cara a los próximos años, el actual presidente tiene claros los objetivos que hay que alcanzar. En el apartado institucional, se deberán empezar a incorporar nuevas caras que quieran implicarse en la entidad, dar ideas frescas y hacer un relevo ordenado. “Es muy difícil llevar un club hoy en día. La burocracia de tener 20 equipos es muy farragosa. El futuro de los clubes de pueblo dependerá de que haya gente a la que le guste esto y esté dispuesta a perder el tiempo”, recalca el Cesc. 

Plantilla del centenario del CE El Catllar. Fotografía: J Pedra -

En cuanto al fútbol base, el Catllar ha llegado prácticamente a su límite en número de equipos. El siguiente paso será subir el nivel de los entrenamientos para crecer más en calidad que en cantidad. Finalmente, el primer equipo se encuentra en un momento dulce, con una posición estable en Primera Catalana. “Somos un club de Primera Catalana, nos lo hemos ganado en el césped. El reto es mantenerse en la categoría y, si caes, volver a ella rápidamente”, marca el Cesc. Cien años después, el CE el Catllar continúa avanzando con los pies en tierra, fiel a su identidad y con la mirada puesta en un futuro que quiere construir sin volver a perder nunca más la cabeza.

 

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