De Cataluña a Aragón: 250 encajeras transforman Salou en un escaparate de artesanía tradicional

La tradicional reunión anual, celebrada el domingo en el paseo Jaume I, destaca por fomentar el intercambio cultural y artesanal alrededor del encaje de bolillos

26 de abril de 2026 a las 19:35h

Más de 250 encajeras procedentes principalmente del Tarragonès, Barcelonès y diversos municipios aragoneses se han congregado este domingo en Salou para participar en la 28ª Trobada de Puntaires, organizada por el Grupo de Mujeres local. El evento ha tenido lugar en el primer tramo del paseo Jaume I, un espacio central que cuenta con una escultura en bronce dedicada a esta práctica artesanal, obra de la artista Natàlia Ferré, que simboliza el vínculo cultural de esta manifestación.

Presencia institucional y reconocimiento generacional

La concejala de Cultura, Júlia Gómez, ha asistido al acto junto con la presidenta del Grupo de Mujeres, Sílvia Rovira, participando en la entrega de un recuerdo conmemorativo a todas las asistentes. En esta edición se ha rendido homenaje a la encajera más longeva, Maria Cinta Fortuny, vecina de Cambrils con 93 años, así como a los participantes más jóvenes: las niñas Uxía Ávila y Èlia García y el niño Álvaro Parra, los tres con solo 8 años de edad.

 

Técnica artesanal y diversidad creativa

Este encuentro anual consolida un espacio dedicado al intercambio de experiencias sobre la técnica tradicional del punto de cojín, que consiste en la elaboración meticulosa de filigranas utilizando patrones impresos en cartulina combinados con hilos variados, bolillos, agujas y un cojín especializado. Las piezas resultantes abarcan una amplia gama de objetos como paraguas decorativos, marcapáginas, pulseras o chales, entre otros elementos artesanales.

Dinamización social y comercial durante la jornada

El evento también ha servido para reforzar los vínculos sociales entre las diferentes asociaciones participantes provenientes tanto del territorio catalán como aragonés. Durante toda la jornada se habilitaron diversas paradas especializadas donde las encajeras pudieron adquirir materiales específicos a menudo difíciles de obtener en establecimientos convencionales.

Un acto festivo bajo el sol salouense

Además de los talleres e intercambios técnicos propios del sector artesanal, la organización incluyó un sorteo entre las asistentes para cerrar una jornada marcada por el buen tiempo en el corazón del litoral salouense. Este tipo de iniciativas contribuyen a mantener viva una tradición cultural considerada patrimonio inmaterial que fomenta tanto el relevo generacional como el papel activo de los colectivos locales.