El Camp de Tarragona quiere dar un salto adelante en la forma en que aprovecha el conocimiento que ya existe en el territorio. Con este objetivo nace el Sistema de Innovación Metropolitana, una iniciativa pensada para conectar mejor la universidad, las empresas, las administraciones y los centros de investigación, y transformar la innovación en nuevas oportunidades económicas y sociales.
El proyecto está impulsado por la Cátedra Universidad y Región del Conocimiento de la URV, con el apoyo de la Diputación de Tarragona y de la Asociación para el Impulso Metropolitano del Camp de Tarragona. La idea no es crear nuevas estructuras, sino ordenar, enlazar y hacer más visibles los recursos que ya existen.
Una red para aprovechar mejor el potencial existente
El director de la cátedra, Jordi Duch, define el Sistema de Innovación Metropolitana como una red “viva y cooperativa”, orientada a generar impacto real en el territorio. Según explica, el Camp de Tarragona ya dispone de agentes de innovación con trayectoria y capacidad, pero era necesario dar un paso más para poner en común esfuerzos, información y proyectos.
“El objetivo es fortalecer las conexiones entre los diferentes agentes del territorio para mejorar la competitividad, atraer talento y fomentar un desarrollo sostenible”, señala Duch.
Esta mirada compartida debe permitir detectar mejor las necesidades del tejido productivo, generar alianzas entre sectores y facilitar que empresas e instituciones puedan optar a proyectos de mayor dimensión.
Una plataforma para detectar oportunidades
Después de una primera fase de análisis, centrada en identificar agentes, capacidades y recursos, el proyecto entra ahora en una etapa más operativa. Una de las primeras acciones será la creación de una plataforma en línea para intercambiar información sobre innovación.
Este espacio debe servir para detectar oportunidades de colaboración, analizar necesidades de talento, compartir capacidades y avanzar hacia una marca conjunta que proyecte el Camp de Tarragona como una región innovadora.
Según Duch, muchas oportunidades se pierden cuando empresas o instituciones trabajan de manera aislada. En convocatorias europeas, por ejemplo, a menudo se necesitan consorcios formados por agentes diversos y con capacidades complementarias. Por eso, un ecosistema bien conectado puede ser clave para competir mejor.
Una oficina técnica para dinamizar el ecosistema
El proyecto prevé que dentro de la Cátedra Universidad y Región del Conocimiento se pueda crear una oficina técnica dedicada a desarrollar y dinamizar esta red. Su función sería facilitar el contacto entre agentes, impulsar proyectos compartidos y garantizar que la información circule de manera útil.
El objetivo es que, con el tiempo, se sumen nuevos actores vinculados a la innovación, como centros de investigación, centros de transferencia tecnológica, empresas emergentes y grandes compañías con capacidad tractora.
El contexto metropolitano como oportunidad
El Sistema de Innovación Metropolitano también se enmarca en el debate sobre el impulso del área metropolitana de Tarragona. Esta nueva realidad puede facilitar dinámicas de cooperación entre municipios, administraciones y sectores económicos que hasta ahora habían sido más difíciles de articular.
La iniciativa quiere aprovechar este contexto para generar una cultura de colaboración más estable, capaz de atraer talento, inversiones y nuevos proyectos. El reto es convertir el conocimiento que se produce en el territorio en una herramienta de transformación y desarrollo compartido.