Los incendios forestales representan una amenaza cada vez más relevante para los ecosistemas naturales. Por ello, es imprescindible que la ciudadanía organizada se implique activamente en su prevención y control. Tal como señalan expertos, "para proteger nuestros bosques es necesario fomentar la concienciación, prevenir riesgos, reforzar la autoprotección y colaborar en las tareas de extinción". En este contexto, las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF) se convierten en el vehículo principal para canalizar esta participación.
¿Qué son exactamente las ADF?
Las Agrupaciones de Defensa Forestal son entidades sin ánimo de lucro integradas por propietarios forestales, ayuntamientos locales, voluntarios y otras organizaciones territoriales. Su función primordial consiste en implementar medidas que ayuden a prevenir y combatir los incendios en las zonas forestales.
Funciones principales de las ADF
- Diseñan y ejecutan programas específicos de vigilancia y prevención de incendios.
- Colaboran estrechamente con organismos oficiales especializados en materia de extinción y prevención.
- Aconsejan a los propietarios sobre prácticas sostenibles que reducen el riesgo de incendio.
- Sensibilizan tanto a la población rural como urbana sobre la importancia del respeto al medio natural.
- Mantienen infraestructuras esenciales como caminos forestales o puntos de agua destinados a uso contra incendios.
- Aportan apoyo directo durante las operaciones de extinción cuando se les requiere.
El ejemplo local: la ADF del Catllar, La Nou de Gaià, Renau, Salomó y Vespella de Gaià
En 1994 se constituyó la ADF que abarca estos municipios; posteriormente en 2005 se añadió La Nou de Gaià. A pesar de una etapa inicial activa, la asociación quedó temporalmente inactiva. Actualmente, los consistorios consideran fundamental recuperar esta estructura para garantizar una protección más efectiva de los espacios boscosos. En palabras de los responsables locales: "ahora pedimos la implicación de los propietarios forestales así como de los voluntarios".
Participación de los propietarios forestales
Estos pueden integrarse dentro del ADF para acceder a ayudas específicas orientadas a mejorar la gestión de los bosques o a desarrollar infraestructuras preventivas contra incendios. Esta vinculación no solo contribuye a proteger el territorio sino que facilita recursos económicos valiosos para el mantenimiento ambiental.
El papel del voluntariado
La aportación de los voluntarios es clave para el funcionamiento óptimo de la ADF. Existen dos modalidades:
- Voluntariado activo: con formación previa y obtención del carnet amarillo, permite participar directamente en las tareas de extinción siempre coordinados con equipos especializados.
- Voluntariado colaborador: con carnet verde posibilita dar apoyo en áreas logísticas, comunicativas u organizativas sin intervenir directamente en el fuego.
