Su podcast cumple cinco años y celebra su aniversario con un evento presencial -de alcance mundial online- en Reus. Nos explica cómo ve la inversión en minería, cómo ve la geopolítica actual y hablamos del territorio y su ecosistema empresarial.
El TEDx y ahora tu podcast en directo. ¿Cómo es montar eventos de este tipo en Reus? ¿Qué facilidades hay?
Montar u organizar el TEDx es relativamente sencillo por dos razones. La primera es porque cuando yo pasé a liderarlo ya llevaba diez ediciones, por lo tanto, era un evento que la gente de la ciudad ya conocía, tenía una historia y había muchas cosas ya montadas y organizadas. El evento que ahora estoy haciendo es un poco más complicado por el hecho de que proviene de un hobby que ni siquiera es una actividad económica propiamente dicha. Tienes que poder explicar el valor que esto tiene y mirar que te vayan abriendo las puertas. En el caso del TEDx, como ya hay mucha gente que lo conoce y es algo "de la ciudad para la ciudad", el tema de patrocinadores y colaboraciones es relativamente más sencillo, aparte de que ya tienes un público final. En el caso del podcast es diferente porque tiene una base internacional, y el público no es únicamente de la ciudad, vendrá mucha gente de fuera. Aun así, gracias a los contactos y las relaciones derivadas del TEDx y de formar parte del tejido de la ciudad, ha habido facilidades, ya que se me cede el espacio por ejemplo. Hay gente que ya me conoce y me tiene confianza. Hacerlo en Reus es un reto, porque la mayoría de estos eventos se hacen en Madrid o Barcelona, pero quería llevar algo de valor a nuestra ciudad y demostrar que eventos de nicho con repercusión internacional también son buenos aquí.
En el TEDxReus, Alfredo García defendió la energía nuclear... ¿Qué tan difícil es hablar de nuclear o de minería en nuestra casa, donde a veces ha habido tanto rechazo a estas industrias?
Yo creo que en general la sociedad tiene un poco esta voluntad que en inglés se dice not in my backyard (traducido como “no en mi parcela” o no a mi lado). Queremos que la energía sea barata, pero no queremos nuclear. Queremos que la energía sea verde, pero no me pongas molinos en mis montañas. Queremos tener un teléfono que funcione y abrir la luz, pero no queremos ninguna mina de cobre cerca de donde estamos. Queremos las comodidades del primer mundo pero sin tener el impacto, y si lo hacemos en un tercer país, exigimos que todo sea limpio como si se hiciera aquí. Estas son cosas imposibles. Lo vemos ahora con la situación geopolítica, no puedes depender siempre de terceros países. Cataluña, España y Europa deben intentar autoabastecerse de todo aquello que necesitan. Cada vez hay más gente que entiende que cerrar las nucleares no tiene sentido, porque son una fuente que no desprende CO₂, el residuo está muy controlado y, evidentemente que hay problemas, pero igual que los hay con muchas de las otras alternativas.
"Queremos las comodidades del primer mundo pero sin tener el impacto"
Comentas en el podcast que hace 5 años no te imaginabas que se formaría esta comunidad... ¿Cuál fue el momento o la cifra que te hizo decir "esto es lo suficientemente grande como para montar un evento presencial de esta envergadura"?
Cuando empezó el podcast, justo después hubo un boom de comunidades online a raíz de la pandemia. Yo veía que las comunidades generalistas enseguida tenían un volumen elevado de personas, pero para mi nicho lo veía como algo mucho más difícil. Tenía claro que si algún día hacía un evento presencial tenía que ser cuando ya tuviera un recorrido y un volumen de gente detrás, hacerlo para 20 personas no tiene sentido. Aprovechando los cinco años, me marqué varios puntos: el primero era conseguir un patrocinador potente, y lo conseguí. Es Amerigo Resources, una minera chilena que fabrica "cobre verde" reprocesando residuos de la mina más grande del mundo. Después, necesitaba traer a una persona influyente, se lo pedí a Lobo Tiggre, que tiene mucho renombre internacional sobre inversión en materias primas, y resulta que está por Europa en estas fechas y puede venir. Y, finalmente, conseguí que viniera la persona conocida en redes como Adrián Sastre, "Pobre Millennial", que últimamente está muy metido en materias primas, oro y plata. Consiguiendo estos tres pilares, pensé que ya teníamos unos ponentes lo suficientemente relevantes como para atraer gente y hacerlo interesante.
La inflación, la energía y la seguridad de suministro han puesto la geopolítica en el centro del debate. ¿Crees que la gente de la calle por fin se ha despertado?
Sí, pienso que cada vez es más común ver que la gente lo empieza a entender. En el podcast siempre decimos que el escenario actual es muy similar al que se vivió en los años 70, donde hubo tres olas inflacionarias seguidas. Aquí empezamos con la Covid, donde hubo alta inflación, después con la guerra de Ucrania la gente ya lo percibió como más crítico, y ahora con toda la geopolítica de Trump tendremos otra ola. Por eso la geopolítica será el tema que abrirá este evento. Empezaremos de forma general con una mesa redonda sobre macroeconomía y geopolítica con expertos como Josep Ramon Aixelà y Aleix Amorós. Después entraremos en detalle, Pobre Millennial hablando de oro y plata, una mesa sobre uranio, Marta Escribano hablando de petróleo, y cerraremos con Lobo Tiggre indicando dónde ve oportunidades de inversión.
¿Por qué es relevante en estas fechas invertir? ¿Por qué lo tenemos que hacer?
Invertir es importante porque al final te compra la libertad del futuro. Todo lo que no gastes hoy lo tendrás para mañana. Con la inflación y la subida de precios sostenida, cada año tus ahorros pierden valor. Hay estrategias de inversión muy sencillas, como indexarse, que conllevan poco esfuerzo y históricamente han vencido a la inflación. A la clase política no le interesa que la gente conozca la inversión, porque una persona que tiene dinero ahorrado compra libertad. Si tú no tienes nada ahorrado y no estás bien en tu trabajo, no podrás estar tres o cuatro meses sin trabajar buscando otra cosa. Lo importante es disminuir los gastos innecesarios y mirar de invertir, sobre todo para crear un colchón de cara al futuro y para las crisis que no podrás controlar.
"A la clase política no le interesa que la gente conozca la inversión, porque una persona que tiene dinero ahorrado compra libertad"
¿Cuál es el error de novato más habitual o crees que el inversor joven ya le ha perdido el miedo a las materias primas?
No es que se le pierda el miedo, es que son cosas desconocidas, pero es verdad que tenemos una generación joven que ha invertido mucho en criptomonedas. A pesar de verlo más como una lotería, esto hace que empiece a haber gente que tolere la volatilidad y los cambios de precios. Las materias primas y el oro se ven como "una cosa de abuelos" y cuesta entender cómo se ganan dinero realmente con esto. El error más grande cuando alguien invierte es no tener un "círculo de confianza". Esto quiere decir que necesitas estudiar mucho un sector en concreto, nadie puede saber de todo. Si intentas invertir en todo porque lo has oído a alguien, irá mal y no sabrás por qué. La única ventaja es especializarse.
¿Qué piensas del ecosistema empresarial del territorio?
Creo que el tejido empresarial del Camp de Tarragona es relativamente potente, pero debería ser más. Tenemos empresas líderes y el polo petroquímico, pero también hay una gran concentración de empresas en Barcelona que deberíamos ser capaces de atraer. Necesitamos que los políticos den facilidades para que se creen empresas de conocimiento aquí, porque mucha gente se va a trabajar a Barcelona y esto es una pérdida de calidad de vida y de oportunidades para el territorio. Por otro lado, dentro del Camp siempre tenemos "guerras de guerrillas", que si Reus, que si Tarragona, cómo se tiene que colocar esto... Y a veces, por eso, acabamos haciendo que haya cosas que no se acaben metiendo. Sobre la industria petroquímica, sé que está pasando un mal momento y pienso que, como tantas otras industrias de este tipo, sufre el rechazo de una sociedad que no la quiere. Pero con las directrices que vienen de Europa para apuntalar ciertos sectores críticos, seguramente se intentará hacerlas más verdes y dar apoyo a estas industrias que son vitales para el territorio y para Europa.