La Audiencia Provincial de Tarragona ha absuelto a una mujer acusada de estafa después de haber conseguido que un jubilado le cediera una casa y le entregara 29.000 euros con el pretexto de traer a su madre enferma de Marruecos. El tribunal considera que no se ha acreditado ningún delito, sino que los hechos responden a un exceso de confianza por parte de la víctima.
Según la sentencia recogida por el 'Diari de Tarragona', el hombre no comprobó ninguna de las explicaciones que le daba la mujer ni verificó la información relacionada con las operaciones económicas e inmobiliarias que aceptó.
Una relación de amistad que termina con operaciones irregulares
Ambos se conocieron en Bilbao y mantuvieron una relación de amistad que continuó cuando él se trasladó a Soria después de jubilarse. En el año 2019, la mujer lo invitó a pasar unos días en Tarragona, donde ella residía.
Durante aquella estancia, lo convenció para que comprara una vivienda en el barrio de Sant Pere i Sant Pau por 20.000 euros, asegurándole que se trataba de una oportunidad porque el propietario necesitaba dinero con urgencia. El hombre solicitó un préstamo para adquirir el inmueble, pero no comprobó la identidad del vendedor ni la situación legal de la finca, ni tampoco tramitó la compra a través de un notario, delegando todas las gestiones en la mujer.
El dinero desaparece antes de formalizar la compra
El día que tenían que formalizar la operación, la mujer le indicó que el vendedor exigía el pago en efectivo. El hombre retiró 20.000 euros en metálico y se los entregó a la mujer. Según el relato de los hechos del citado medio tarraconense, cuando se dirigían hacia la notaría, la persona que se tenía que hacer cargo del dinero desapareció y la compraventa no se llegó a materializar. Días después, se hizo un ingreso en efectivo de 16.000 euros en una cuenta vinculada a la mujer.
Posteriormente, la mujer pidió al hombre que le pusiera a su nombre una vivienda de su propiedad en Soria, valorado en 50.000 euros, argumentando que era necesario para facilitar el traslado de su madre enferma a España. El hombre accedió y formalizó la cesión mediante escritura pública. Aunque habían acordado verbalmente revertir la operación al cabo de unos meses, la propiedad quedó inscrita definitivamente a nombre de la mujer.
Más adelante, también le solicitó un préstamo de 9.000 euros con el mismo argumento, que el hombre concedió después de pedir un nuevo crédito bancario.
Sin pruebas del engaño
Durante el proceso, se constató que el hombre no conocía a la madre de la mujer ni verificó su existencia, ni tampoco comprobó los requisitos para una posible reagrupación familiar.
Los magistrados han concluido que no se ha podido demostrar que la mujer actuara con voluntad de engañar, ni que la víctima tuviera ninguna limitación que le impidiera comprobar la veracidad de los hechos.
Por ello, han descartado el delito de estafa y han avalado la petición de la Fiscalía, que pedía la absolución. En cambio, la acusación particular solicitaba seis años de prisión, una multa de 5.400 euros y la devolución del dinero y de la vivienda.