Unas 1.500 personas y una treintena de tractores han llenado este sábado el centro de Reus para escenificar el rechazo social creciente contra la MAT Aragón-Cataluña, en la primera gran movilización unitaria contra el proyecto impulsado por Red Eléctrica.
La manifestación, convocada por entidades del Camp de Tarragona y también de Aragón, ha recorrido las calles de la capital del Baix Camp en una protesta festiva pero contundente para exigir la nulidad de una infraestructura que prevé triplicar la potencia de la actual línea de alta tensión.
El territorio planta cara a la MAT
La marcha ha arrancado desde la plaza de la Llibertat y ha avanzado hasta la plaza del Mercadal, donde se ha leído un manifiesto unitario. Durante el recorrido, una columna de tractores de Unió de Pagesos se ha sumado a la protesta, reforzando el simbolismo de la movilización.
La convocatoria ha reunido colectivos como GEPEC-EdC, Teruel Existe y plataformas del Priorat, el Matarranya y el Camp de Tarragona. Los organizadores aseguran que la respuesta social e institucional contra la MAT no ha dejado de crecer.
La movilización llega mientras el territorio espera la respuesta a más de 14.400 alegaciones presentadas contra el proyecto. Desde la Plataforma No a la MAT insisten en que mantendrán la presión mientras se resuelve la tramitación y aseguran que cada vez tienen más apoyo político y municipal.
Una infraestructura de 180 kilómetros que triplicaría la potencia
El proyecto de Red Eléctrica plantea desmantelar la actual línea entre Aragó y la Secuita y construir una nueva de 180 kilómetros, pasando de los 220 kilovoltios actuales hasta los 620.
La nueva MAT afectaría 28 municipios de la Terra Alta, Ribera d’Ebre, Priorat, Baix Camp y Tarragonès, con torres que pasarían de los 20 o 25 metros actuales hasta los 55 metros de altura.
Los opositores alertan de el impacto sobre el paisaje, la biodiversidad y el espacio agrario, y denuncian que el proyecto puede convertir el territorio en una gran zona productora de energía al servicio de centros de consumo lejanos.
La protesta de este sábado en Reus evidencia que la oposición a la MAT no se detiene.
