El lunes 22 de junio se ha puesto en marcha la segunda etapa del proyecto de reurbanización de la calle Sant Pere, una actuación clave que pretende transformar este eje urbano estratégico de Vilafranca del Penedès, reforzando su función como conector entre los diferentes barrios y el núcleo central de la villa.
Esta iniciativa contempla una renovación completa tanto de la red de abastecimiento de agua como del sistema de alcantarillado, así como una reforma integral de la calle mediante plataforma única, que incluye pavimento nuevo, ampliación de los espacios destinados a los peatones, incorporación de arbolado y vegetación, y medidas específicas para pacificar el tráfico con nueva señalización.
El objetivo principal es configurar un entorno urbano más accesible, seguro y agradable para los ciudadanos, donde el protagonismo recaiga en los peatones.
Ejecución previa y planificación futura
Los trabajos se iniciaron en el mes de abril y durante estos dos meses se ha completado el tramo comprendido entre las calles Vidal y Sant Antoni hasta Paloma y Oviedo. La rapidez en la ejecución ha permitido avanzar el inicio de la segunda fase aproximadamente un mes y medio antes respecto al calendario previsto inicialmente.
Esta nueva etapa incluirá la renovación de los sistemas de saneamiento y abastecimiento de agua así como la repavimentación del tramo situado entre el número 64 de la calle Sant Pere y los cruces con Pere el Gran y Noi Moliner.
Restricciones viarias durante las obras
Para garantizar las condiciones óptimas de seguridad durante la ejecución de los trabajos, este tramo permanecerá totalmente cerrado al tráfico rodado mientras duren las obras. Además, quedarán anuladas temporalmente todas las plazas de aparcamiento ubicadas dentro de esta área. Los vecinos con aparcamientos privados dentro del perímetro afectado no podrán acceder a ellos con vehículos durante este periodo.
No obstante, se mantendrá el acceso a los aparcamientos privados situados en la calle Verdaguer; también podrán utilizarlos los residentes en la primera fase ya finalizada entre los cruces de las calles Vidal/Sant Antoni y Oviedo/Paloma.
Fases siguientes y presupuesto global
La última etapa está prevista para comenzar hacia finales de este año, con el objetivo de ampliar la reurbanización hasta la confluencia con la avenida Tarragona y la calle Francesc Macià. La previsión es que todo el proyecto esté completado durante el primer trimestre de 2027.
El presupuesto total supera los dos millones de euros, abarcando una superficie aproximada de 3.622 metros cuadrados distribuidos a lo largo de un recorrido lineal de 430 metros.
Sant Pere forma parte esencial de la antigua Vía Augusta que atravesaba Vilafranca longitudinalmente; otras calles integrantes de este corredor histórico son Espirall, Santa Magdalena, Ferrers y Cort. A lo largo de los años ha ejercido un papel fundamental tanto en la actividad social como comercial así como en la movilidad urbana del municipio.
El Ayuntamiento ha expresado públicamente “el agradecimiento a todo el vecindario, a los establecimientos comerciales locales y a las personas usuarias por su comprensión ante las afectaciones temporales derivadas de los trabajos”. Esta colaboración es considerada imprescindible para que las obras puedan desarrollarse según los plazos previstos sin incidentes relevantes.