La Junta de Gobierno de Calafell ha aprobado inicialmente el proyecto del primer tramo de carril bici del municipio, que unirá las calles Priorat y Gironès. Esta actuación conectará el Paseo de la Unión con la Rambla Mossèn Jaume Tobella aprovechando el antiguo trazado de la línea de alta tensión.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 509.103,17 euros, de los cuales el 60% serán financiados por la Generalitat de Catalunya a través del Plan de Barrios. El concejal de Estrategia Urbana, Miguel Ángel Perín, ha destacado que “este tramo de carril bici será el primero que se ejecutará en el municipio y será, también, la primera actuación del Plan de Barrios”.
Esta actuación representa la primera fase de un proyecto más amplio que prevé extender el carril bici en dirección al Romaní, siguiendo el antiguo recorrido de la línea de alta tensión hasta llegar a la Carrerada d’en Ralet, en el límite del término municipal.
Perín ha asegurado que “este carril bici será el eje estructurante y la espina dorsal de una nueva red ciclable en la que estamos trabajando. La apuesta por la movilidad sostenible será muy visible en el próximo mandato, donde culminaremos buena parte de esta red”.
El nuevo tramo también conectará con las futuras obras de urbanización del nuevo Esclat previsto junto al barrio de Cal Bolavà, donde se dará continuidad a las calles Priorat y Gironès incorporando el carril bici. El concejal ha añadido que “en un futuro, cuando hagamos el desvío de la rotonda de la Cruz Roja, este carril bici enlazará con el que estamos planificando en la C-31 y llegará hasta Cunit”.
Por su parte, el alcalde de Calafell, Ramon Ferré, ha explicado que “la red ciclable que estamos diseñando está pensada para funcionar de manera segregada con los vehículos rodados y con los peatones, aunque coincide en algunos puntos y en los cruces”. Ferré ha remarcado que el objetivo es garantizar la máxima seguridad para los ciclistas y facilitar una movilidad sostenible sin generar problemas de tráfico.
“La idea es aprovechar algunos de los viales existentes, transformándolos en ciclables. Pero, intentando no quitar mucho espacio al automóvil y al transporte público. No queremos generar atascos de tráfico con la nueva red ciclable”, ha afirmado el alcalde.
El diseño de la nueva red ciclable forma parte de las actuaciones previstas en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), actualmente en revisión. Según Ferré, el modelo se inspira en ciudades europeas como Copenhague o Ámsterdam, donde la bicicleta tiene un papel destacado en la movilidad urbana.
El alcalde ha concluido asegurando que “la red ciclable es una malla de vías independiente que se superpondrá a la red viaria actual de vehículos y de peatones. No queremos calles compartidas entre bicicletas y coches, aunque, en algún caso, por razones de espacio, tendrá que ser así”.