Vilafranca del Penedès ha puesto en marcha uno de los proyectos industriales más ambiciosos de los últimos años. Esta semana han comenzado los trabajos previos para urbanizar el sector Domenys III, un nuevo polígono de 36 hectáreas que podría generar hasta 800 puestos de trabajo directos y unos 400 indirectos.
Después de casi dos décadas encallado, el acuerdo entre el Ayuntamiento y los propietarios ha permitido desbloquear un espacio clave para el crecimiento económico del municipio. El sector Domenys III estaba calificado como suelo industrial desde hace cerca de veinte años, pero la falta de entendimiento entre administración y propietarios había impedido hasta ahora sacarlo adelante.
El alcalde de Vilafranca, Francisco Romero, ha celebrado el acuerdo alcanzado y ha destacado que este desarrollo responde a la necesidad de atraer empresas productivas con capacidad de generar empleo estable.
36 hectáreas y 40 parcelas industriales
El nuevo polígono se situará junto a los ya existentes Domenys I y II, al otro lado de la N-340, entre la carretera de la Múnia y la riera de Llitrà. El espacio equivale a más de 50 campos de fútbol y se dividirá en 40 parcelas, con posibilidad de agrupación según las necesidades empresariales.
La planificación prevé diferentes tipologías de actividad:
- Industria grande, con parcelas de mínimo 3.000 m²
- Industria mediana, con un mínimo de 1.900 m²
- Usos comerciales, hoteleros y de oficinas
Además, se reservarán 22.000 m² para equipamientos públicos y más de 68.000 m² de zonas verdes.
Sin logística: apuesta por la industria productiva
Uno de los puntos más destacados del proyecto es la decisión de vetar la implantación de grandes naves logísticas, una línea que el Ayuntamiento ha querido mantener desde el inicio. “La filosofía del plan general era clara: no queríamos suelo logístico aquí”, ha remarcado Romero, que ha asegurado que el consistorio ha tenido que “resistir” ante la presión del sector logístico en los últimos años.
El objetivo es favorecer la llegada de empresas industriales que generen empleo intensivo y con arraigo en el territorio.
Obras hasta 2028 e inversión privada
Las obras de urbanización tendrán una duración aproximada de dos años, con previsión de que estén terminadas a mediados de 2028. El coste superará los 20 millones de euros, asumidos íntegramente por la junta de propietarios. Su representante, Isidre Pagès, ha recordado el largo recorrido del proyecto: “Han sido muchos años de espera, pero finalmente hemos llegado a un entendimiento”.
El desarrollo de Domenys III se ve como una oportunidad para consolidar Vilafranca como polo industrial en el Penedès, en un momento en que muchas empresas buscan espacios para crecer fuera de las grandes áreas metropolitanas.
Ahora, con las obras en marcha, el foco se sitúa en qué empresas apostarán por el nuevo polígono, que quiere marcar un modelo diferente: más industria productiva y menos logística.
