A partir de este lunes, se inician las obras de refuerzo en el túnel del Garraf, una intervención que modificará el funcionamiento habitual del servicio ferroviario en el corredor sur de Cercanías y Regionales durante un período estimado entre tres y cuatro meses. Los trabajos obligarán a limitar la circulación a una sola vía entre las estaciones de Sitges y Garraf, hecho que comportará ajustes en la frecuencia de los trenes de la línea R2 Sur y la activación de un plan alternativo basado en servicios de autobuses.
Obras estructurales para proteger la infraestructura ante la acción marítima
El objetivo principal de estas actuaciones es mejorar la protección de las instalaciones ferroviarias contra los efectos del mar. Las tareas incluyen refuerzos en un túnel, dos viaductos y un paso inferior, con intervenciones destinadas a consolidar la estructura y garantizar una mayor impermeabilización que aumente la durabilidad del conjunto.
Este proyecto, gestionado por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), cuenta con un presupuesto superior a los 3 millones de euros. Sin embargo, aún no se dispone de una fecha concreta para la finalización definitiva de los trabajos.
Ajustes al servicio ferroviario: circulación por vía única
Ante esta situación, el servicio de Rodalies mantendrá operativa la línea R2 Sur pero con modificaciones horarias. Entre Barcelona y el Prat de Llobregat, circularán ocho trenes por hora y sentido; mientras que entre Barcelona y Castelldefels, se ofrecerán seis.
Para los tramos más afectados, hasta Garraf se programarán cuatro trenes por hora y sentido. La conexión hacia Sant Vicenç de Calders quedará reducida a dos trenes por hora en doble composición, incrementando así la capacidad de los convoyes. Además, se establecerán unidades de reserva tanto en Sant Vicenç como en Vilanova i la Geltrú para optimizar el flujo durante este período.
Refuerzo notable en los servicios de autobús interurbanos
El mayor impacto se prevé sobre los usuarios de los Regionales del sur. Durante las obras, los viajeros podrán desplazarse en tren hasta El Prat de Llobregat; desde allí deberán continuar hasta Sant Vicenç de Calders mediante autobuses que conectarán con el servicio ferroviario habitual hacia destinos como Tarragona, Reus, Lleida, Tortosa o PortAventura.
Asimismo, en días laborables se mantendrán dos expediciones directas hacia Barcelona por la mañana y dos más por la tarde desde el sur que harán desvíos por el tranvía Vilafranca del Penedès. Esta medida alargará aproximadamente unos 40 minutos el tiempo total de viaje pero permitirá conservar conexiones sin transbordos con la capital catalana.
La oferta global se ampliará considerablemente con unas 14.400 plazas adicionales distribuidas sobre todo en rutas entre Barcelona y municipios como Sitges, Vilanova i la Geltrú, Cubelles o Calafell. También se pondrá en marcha un nuevo servicio regular de autobuses con dos expediciones diarias entre Altafulla, Torredembarra y Barcelona durante las horas punta.
Cruce de opiniones sobre el plan alternativo
No obstante, estas medidas no convencen a todo el mundo: la plataforma Dignidad en las Vías ha calificado el plan alternativo como “está mal hecho” subrayando especialmente que los tiempos previstos para hacer transbordos —entre dos y cuatro minutos— son difíciles de cumplir en los puntos clave como Sant Vicenç de Calders o Prat de Llobregat.
Por otro lado, varios alcaldes del territorio han manifestado preocupación por los posibles problemas que estos cambios pueden generar en la movilidad cotidiana reconociendo a la vez la necesidad técnica de los trabajos para garantizar una infraestructura segura.
Asimismo, responsables municipales del Garraf han admitido que estas obras son imprescindibles, pero temen los inconvenientes asociados durante los próximos meses. Algunos ayuntamientos han impulsado acciones complementarias como habilitar servicios directos de autobús hacia Barcelona buscando minimizar el impacto negativo derivado de los ajustes ferroviarios.
Evaluación constante según evolución inicial
Ante este contexto complejo, la consejera Sílvia Paneque ha declarado: “El plan alternativo es adecuado, ya que se ha planificado con alcaldes, alcaldesas y plataformas”. Además ha añadido que si durante los primeros días “se detectan deficiencias o aspectos mejorables”, se aplicarán las modificaciones necesarias para que funcione correctamente.
