El crimen de Calafell llega a juicio: El cuerpo en el maletero y una confesión en la AP-7

La Fiscalía pide 22 años de prisión para el hombre y una indemnización de 500.000 euros para los tres hijos de la víctima

23 de mayo de 2026 a las 17:36h

El crimen machista de Calafell llegará a juicio con una petición de 22 años de prisión para el acusado. La Fiscalía de Tarragona sostiene que el hombre mató a su pareja sentimental en el domicilio donde habían convivido, escondió el cuerpo en el maletero de un coche e inició un trayecto que lo llevó hasta Castellón antes de acabar entregándose a los Mossos d'Esquadra a la altura de Constantí.

El caso será juzgado por un tribunal popular en la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona. El Ministerio Público acusa al hombre de un delito de asesinato, al entender que la víctima no tuvo posibilidad de defenderse, y le añade la agravante de menosprecio de género. También aplica la atenuante de confesión, ya que el acusado acabó reconociendo los hechos ante una patrulla policial.

 

Una relación marcada por el control

Según el escrito de Fiscalía recogido por el 'Diari de Tarragona', el acusado, de 44 años y con antecedentes penales, mantenía una relación con la víctima desde hacía cuatro años. Durante los últimos meses habían vivido juntos en una casa de la urbanización Valldemar, en Calafell, pero la mujer había puesto fin a la relación una semana antes del crimen.

El Ministerio Público describe una relación en la que el hombre habría ejercido actitudes de control sobre la víctima. En varias ocasiones, según la acusación, le habría llegado a decir que “si no era para él no sería para nadie”. El Viernes Santo del año pasado, ambos coincidieron de nuevo en el domicilio. La Fiscalía sitúa el inicio de la agresión poco después de las diez de la mañana, a raíz de una discusión.

La acusación sostiene que el hombre golpeó a la víctima en la cara y la agarró con fuerza por los brazos cuando ella intentaba huir. En ese momento, la mujer habría caído por unas escaleras exteriores que conectaban la planta superior de la vivienda con el patio delantero, situado al lado del garaje.

Una vez en el suelo, según el relato del Ministerio Público, el acusado continuó la agresión. Se habría colocado encima de ella, la habría zarandeado contra el pavimento y le habría impedido cualquier capacidad de reacción. Finalmente, la habría golpeado violentamente en la cabeza con una piedra. La víctima murió a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico severo.

 

El cuerpo dentro del vehículo

Después de la muerte, el hombre habría intentado ocultar lo sucedido. Fiscalía afirma que accedió al garaje desde el interior de la casa, arrastró el cuerpo hasta el aparcamiento y lo introdujo en el maletero de un Ford Mondeo.

Antes de marcharse, el acusado se habría cambiado de ropa y habría cubierto el cadáver con un colchón. Hacia las once de la mañana abandonó la vivienda con el cuerpo de la mujer dentro del coche.

Después de salir de Calafell, el hombre habría circulado sin un destino claro por la C-32 antes de volver hacia El Vendrell e incorporarse a la AP-7 en dirección a Castellón. Por la tarde llegó a Onda, donde entró en un supermercado.

Allí, según Fiscalía, compró un palo de fregar, guantes de látex y lejía. El Ministerio Público interpreta que estos productos debían servir para limpiar los restos de sangre que habrían quedado en la vivienda. Con el material comprado, el acusado retomó el camino de vuelta hacia el Baix Penedès.

 

"Me tengo que entregar"

El giro definitivo llegó en la AP-7, en el término de Constantí. Cuando circulaba entre las salidas de La Canonja y Tarragona, el hombre vio una patrulla de los Mossos d’Esquadra que daba apoyo a una grúa para retirar un vehículo averiado.

En aquel momento detuvo el coche y se dirigió a los agentes. Según recoge el escrito de acusación, les dijo: "Quiero entregarme, quiero entregarme. He matado a mi mujer". El hombre ingresó en prisión preventiva el mismo día de los hechos y continúa allí desde el 18 de abril de 2025.

 

Penas e indemnizaciones

Además de los 22 años de prisión, la Fiscalía reclama siete años de libertad vigilada. También pide que el acusado no pueda acercarse ni comunicarse durante 22 años con la madre y los tres hijos de la víctima, con una distancia mínima de un kilómetro.

En cuanto a la responsabilidad civil, el Ministerio Público solicita una indemnización de 200.000 euros para los hijos mayores de edad de la mujer y de 300.000 euros para la hija menor.

El escrito también recoge que el acusado tiene diagnosticado un trastorno adaptativo con ánimo depresivo y un trastorno grave de personalidad. A pesar de ello, Fiscalía sostiene que, en el momento del crimen, conservaba intactas sus capacidades para entender los hechos y actuar según esta comprensión.