Los castells entran en el aula para captar adolescentes y rejuvenecer la Colla Jove de Sitges

Cerca de 200 alumnos de 3º de ESO cursan una asignatura trimestral para descubrir el mundo casteller y romper prejuicios en un municipio multicultural

ACN
01 de enero de 2026 a las 12:18h

Seduzcir a los adolescentes hacia el mundo casteller, popularizar su práctica en un municipio especialmente multicultural y engrandecer el tejido social de la Colla Jove de Sitges. Es el triple reto de la colla castellera de la villa, que este curso se adentra entre el alumnado de ESO para enseñarles a hacer castells y divulgar todo lo que rodea este ámbito. Si bien a menudo hay collas que hacen talleres puntuales en escuelas e institutos, los de la camisa de color vino han apostado por hacer una asignatura que dure al menos un trimestre.

"Queremos romper la percepción especializada que tienen los castillos", explica a la ACN la coordinadora del proyecto 'Jo Jove', Anna Àguila, que celebra que la iniciativa se ponga en marcha con cerca de 200 alumnos de 3º de ESO.

Àguila lamenta que en Sitges, a pesar de existir una cultura popular catalana muy arraigada, "cuesta mucho" transmitir los valores del mundo casteller fuera de los miembros que conforman la misma colla, sobre todo a los vecinos que provienen de otras nacionalidades. "La gente ve aquello que se lleva a plaza durante una actuación, pero no se percibe todo el resto del trabajo y las relaciones internas", destaca la coordinadora de la asignatura, que confía en que el proyecto transmita a los jóvenes "que no hace falta una técnica o condición física especial, sino que hacer castells implica hacer grupo, hacer red y hacer cultura".

A través de las diferentes semanas que dura la asignatura, miembros de la Colla Jove de Sitges explican a los chavales el origen de los castells, los ítems históricos más relevantes y las partes que conforman cada una de las construcciones. Superada la parte teórica más pura, los participantes aprenden a ponerse la faixa, cuáles son las diferentes posiciones a ocupar dentro de la pinya y cómo se han de coger para formar los diferentes pisos.

Teoría y práctica se combinan con la misión de organizar una junta técnica y directiva para preparar los ensayos de cada semana y trabajar las construcciones que pueden alcanzar, con la mirada puesta en una jornada con las collas de todos los institutos que se celebrará al final del trimestre.

Àguila resalta que el mundo casteller "son asambleas, trabajo en equipo, aprender a debatir, a evaluar qué funciona y qué no, y hablar con asertividad para poder llegar a un objetivo final". Todas estas cuestiones intrínsecas se quieren inculcar entre los adolescentes y, al mismo tiempo, despertarles interés por incorporarse a la Colla Jove.

Y es que la entidad lamenta tener actualmente un vacío de miembros en la franja de edad comprendida entre los 14 y 19 años. "Los jóvenes pueden contribuir mucho en la construcción de los castillos, pero también son cruciales en cuestiones internas, como el impulso a las redes sociales o de campañas de captación de nuevos miembros", apunta Àguila.

 

Del "quería irme a casa" al interés por hacer una colla

La asignatura para aprender a hacer castillos se pone en marcha ahora, durante la segunda evaluación que apenas comienza. En la Escola Pia y el INS el Vinyet se desarrolla entre prácticamente todo el alumnado de tercero de ESO, mientras que en el INS Joan Ramon Benaprès ha adoptado forma de asignatura optativa. Cuando el alumnado de este instituto seleccionó las optativas a principios de curso, sin embargo, el planteamiento era que la asignatura fuera fútbol sala. El primer día de clase, poco antes de las vacaciones de Navidad, los inscritos se han topado con una materia que no entraba en sus planes.

"Cuando he entrado al gimnasio y he visto los castellers quería marchar a casa", relata Hugo Villacillos, que reconoce que es una materia que no le llamaba "nada" la atención. "No me planteaba que pudiera ser interesante", añade. Aun así, al final de la primera clase asegura que ha aprendido detalles de las estructuras "para saber más cosas, más allá de que los castells son gente una sobre la otra" y también ha mostrado curiosidad por detalles históricos, como la fundación de las primeras colles y las rivalidades entre Sitges y los Bordegassos de Vilanova.

Otro alumno, Marc Monedero, también se había dejado llevar por prejuicios que le hacían pensar que la asignatura sería "aburrida". "Pero me ha parecido bien conocer un poco más la historia del mundo casteller y aprender cómo son las estructuras de castells de 5 y de 7, en lo que no me lo había planteado", explica, asegurando que ahora cree que "la asignatura puede estar bien" y dice que sentirá más curiosidad cuando vea una diada en plaza.