El desahucio de una vecina de Vilanova i la Geltrú de 89 años, con una dependencia severa, ha sido aplazado este lunes por tercera vez en solo cuatro meses. El caso está vinculado a un conflicto derivado de una permuta inmobiliaria con irregularidades, según el relato de los hechos.
La mujer vendió en su momento su casa a unos promotores con el acuerdo de que, después de la construcción de un nuevo edificio, podría quedarse en uno de los pisos resultantes. Sin embargo, esta permuta no consta regularizada oficialmente. Posteriormente, los promotores quebraron y la actual propiedad del inmueble le reclama ahora que abandone la vivienda.
La vecina se opone y mantiene su voluntad de quedarse en el domicilio, en una situación especialmente delicada por su edad y su estado de salud. De hecho, se trata de una persona con dependencia severa que requiere asistencia sanitaria para poder ser trasladada.
En este sentido, el personal del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) se ha negado a intervenir para sacarla de casa contra su voluntad, ya que cognitivamente se encuentra en condiciones de decidir por ella misma. Los profesionales han indicado que solo actuarían con una orden judicial expresa que ampare la intervención.
El caso continúa pendiente de resolución judicial mientras la situación de la mujer se mantiene sin cambios a la espera de nuevas decisiones sobre el procedimiento de desahucio.
