La asociación ultracatólica Abogados Cristianos ha pedido al juzgado que adopte medidas cautelarísimas para obligar a Noèlia Castillo, la joven de 25 años del Garraf que debe recibir mañana la eutanasia a someterse previamente a tratamiento psicológico y psiquiátrico.
La petición llega después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) rechazara el martes suspender cautelarmente la muerte asistida, que la joven espera desde el verano de 2024.
La fundación sostiene que el caso pone en evidencia un “problema estructural” de la legislación por la falta de protocolos obligatorios en salud mental antes de autorizar una eutanasia.
PONEN EL FOCO EN LA SALUD MENTAL
Según la entidad, la joven tenía reconocida una discapacidad del 67% por enfermedad mental antes del intento de suicidio que la dejó en silla de ruedas, porcentaje que posteriormente aumentó hasta el 74%.
Con estos argumentos, consideran que el caso tiene un origen “psiquiátrico” y critican que no se haya exigido ningún tratamiento previo, a pesar de que la joven sí que recibió atención psiquiátrica por su depresión y trastorno límite de la personalidad, a pesar de que todos los tratamientos fueron inefectivos.
“Estamos ante un vacío legal gravísimo”, aseguran desde Abogados Cristianos, denunciando que se permite la muerte asistida sin haber agotado otras vías de ayuda. También cuestionan que se pueda hablar de una decisión plenamente libre y alertan de un posible precedente.
La entidad remarca que el padre de la joven se ha opuesto al proceso desde el inicio y que ningún miembro de la familia da soporte a la eutanasia.
ENTREVISTA DRAMÁTICA
Noèlia concedió su única y última entrevista en televisión al programa de Antena3 "Y ahora Sonsoles", con la periodista Bea Osa, que se emitió ayer martes donde declaró “Me quedan cuatro días porque el día 26 ya me hacen la eutanasia”, refiriéndose a mañana.
En la misma entrevista, su madre declaró que "No estaba conforme (con la eutanasia), pero que siempre estaría a su lado. Noelia, por su parte, asegura que siempre tuvo claro su deseo de dejar este mundo, a pesar de la oposición de su entorno más cercano.
“Ningún miembro de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no debe estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija”, señala.