El pleno del Ayuntamiento de La Seu d'Urgell prevé aprobar este lunes por la tarde la nueva Ordenanza Municipal de Civismo y Convivencia, un reglamento que sustituirá la actual Ordenanza Reguladora de la Vía Pública y que actualiza la normativa para adaptarla a los nuevos retos de convivencia de la ciudad.
La nueva ordenanza quiere dar respuesta al aumento del uso del espacio público, garantizar el descanso de los vecinos y proteger el patrimonio histórico y natural de la capital del Alt Urgell. Según ha explicado el alcalde, Joan Barrera, el nuevo texto parte de la idea de que "la convivencia no se construye a base de multas, sino de respeto mutuo y de corresponsabilidad".
Las sanciones se podrán sustituir por medidas educativas
Uno de los principales cambios es la apuesta por la prevención, la sensibilización y la mediación antes que por la sanción. La ordenanza prevé que, en determinados casos, las multas se puedan sustituir total o parcialmente por trabajos en beneficio de la comunidad, acciones de reparación del daño, actividades formativas o campañas de sensibilización relacionadas con la infracción cometida.
Esta posibilidad se aplicará especialmente a los menores de edad y a los jóvenes. "Cuando un joven comete una infracción, lo que nos interesa no es castigarlo, sino que entienda por qué aquello afecta a los demás", ha señalado Barrera, que considera que una acción educativa tiene más efecto que una sanción económica.
Más protección del descanso vecinal
La normativa también refuerza las medidas para garantizar el descanso de los residentes. Entre otros aspectos, incorpora un artículo específico sobre las molestias acústicas procedentes de viviendas y espacios privados y regula los comportamientos incívicos en el entorno de los establecimientos de pública concurrencia.
Al mismo tiempo, introduce una perspectiva social. Cuando los agentes municipales detecten situaciones de vulnerabilidad, sinhogarismo o exclusión social, deberán comunicarlo a los servicios sociales para que valoren la atención adecuada. La ordenanza establece que las situaciones derivadas exclusivamente de la pobreza o del sinhogarismo no serán sancionadas si no comportan alteraciones efectivas de la convivencia.
Multas de hasta 3.000 euros
El régimen sancionador clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves. Las sanciones podrán llegar a los 750 euros en las infracciones leves, a los 1.500 euros en las graves y hasta los 3.000 euros en las muy graves.
El texto también prevé la creación de una Comisión de Civismo y Convivencia y la elaboración de una memoria anual que recogerá las incidencias detectadas, las sanciones impuestas y las actuaciones preventivas desarrolladas durante el año.
Entrada en vigor
La nueva ordenanza será compatible con la Ordenanza General de Circulación aprobada este año, de manera que las cuestiones relacionadas con el tráfico continuarán reguladas por esta normativa específica.
Si el pleno le da luz verde, el reglamento entrará en vigor una vez se publique íntegramente en el Boletín Oficial de la Provincia de Lleida y haya transcurrido el plazo legal de quince días previsto por la normativa.