El servicio de Cercanías y Regionales en el área de Lleida se ha restablecido este viernes, pero lo ha hecho con retrasos superiores a los treinta minutos y algunas cancelaciones puntuales, como el tren de la línea RL3 Lleida-Cervera de las 8.03 h, que no ha circulado.
Tras dos días sin servicio ferroviario, muchos usuarios han vuelto hoy a las estaciones con incertidumbre y falta de información, a pesar de mantener la esperanza de poder llegar a sus destinos. Durante las jornadas sin trenes, el transporte alternativo ha sido la única opción para muchos viajeros, con consecuencias en los horarios laborales. “Estos dos días he tenido que ir en autobús y he llegado casi una hora tarde al trabajo”, ha explicado Javier, usuario habitual del trayecto Lleida–Mollerussa.
En estaciones como la de Tàrrega, algunos pasajeros han optado por adelantar la llegada para prevenir posibles incidencias y tener margen en caso de que finalmente tuvieran que desplazarse en autobús. Mientras tanto, la megafonía ha ido informando de la reanudación progresiva del servicio, mientras los primeros convoyes volvían a circular.
Un detalle que no ha pasado desapercibido ha sido la presencia de crespón negro en los cristales de las cabinas de los trenes, visibles durante la circulación, en una jornada marcada por el regreso gradual a la normalidad pero aún con disfunciones.
