El Ayuntamiento de Lleida ha procedido este miércoles a desalojar de manera preventiva el edificio ubicado en la calle Boters, número 25, situado en el Centro Histórico. Esta medida se ha tomado después de que parte de la pared medianera del edificio adyacente, que estaba en proceso de derribo, se derrumbase parcialmente e impactase sobre el número 25.
Dentro del inmueble solo había una persona en ese momento. Una vez realizada una primera revisión por parte de un técnico municipal, se ha permitido el retorno a sus hogares a los vecinos de las viviendas situadas en las puertas primeras. En cambio, los residentes de los pisos correspondientes a las puertas segundas no podrán acceder hasta que se haga una valoración más exhaustiva del estado estructural.
De las cuatro viviendas afectadas, dos están ocupadas por tres personas en total; las otras dos se encontraban vacías.
Atención social y medidas municipales
Los Servicios Sociales de la Paeria han acudido inmediatamente al lugar para ofrecer asistencia a los afectados. Aun así, no ha sido necesario habilitar alojamiento de urgencia para ningún vecino. La primera teniente de alcalde y concejala de Agenda Urbana, Begoña Iglesias, también se ha desplazado hasta la zona para valorar la situación in situ y garantizar el apoyo municipal necesario.
Por precaución, la Guardia Urbana ha cortado la calle Boters mientras duren las tareas de inspección y reparación.
Causa de los desperfectos
El derribo de los edificios en los números 21 y 23 de la calle Boters, inmuebles declarados en estado ruinoso, ha sido el detonante del siniestro. Las lluvias intensas registradas durante los últimos días han debilitado la pared medianera del número 23, provocando su caída parcial que ha afectado la estructura contigua del número 25.