El PSC de Alfarràs ha criticado “el momento y las formas con las que el equipo de gobierno de Junts ha decidido licitar las obras de restauración del Molí de Farina”, después de que el pleno del miércoles aprobara dar luz verde a la actuación, con un presupuesto estimado de 506.201 euros, IVA incluido.
El grupo socialista recuerda que Junts per Alfarràs ya había anunciado este proyecto durante el anterior mandato y lamenta que “después de siete años y medio de gobierno sea ahora, cuando solo faltan seis o siete meses para las próximas elecciones municipales, que decidan sacar las obras a licitación con prisas”.
El portavoz del PSC en Alfarràs, Kleber Esteve, asegura que desde el primer momento han advertido que el proyecto presenta una carencia importante: un presupuesto insuficiente para garantizar una restauración adecuada del Molí de Farina. Según explica, el grupo siempre ha defendido que una intervención de esta magnitud “debería ejecutarse por fases y con una dotación económica mucho más amplia, que permitiera preservar correctamente el valor patrimonial del edificio”.
Cabe recordar que el Molí de Farina está catalogado como Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), la máxima figura de protección patrimonial. Esta catalogación exige que cualquier actuación se lleve a cabo con un elevado rigor técnico, sustentado en estudios exhaustivos y en la identificación de todos los elementos patrimoniales que conforman el inmueble.
En este sentido, Esteve sostiene que “el proyecto presentado en su momento nos pareció excesivamente superficial”. Según el portavoz socialista, no identificaba ni documentaba de manera adecuada todos los elementos que hay que preservar, especialmente algunos componentes constructivos originales, como la piedra y otros elementos patrimoniales de gran valor. Por ello, afirma que “el proyecto necesitaba más trabajo, más investigación y más implicación por parte del equipo redactor”.
Finalmente, el portavoz del PSC advierte que “licitar esta obra pocos meses antes de acabar la legislatura es poco responsable y puede comportar la pérdida de valor de uno de los edificios más emblemáticos del pueblo”. Además, recuerda que “ya lo vivimos con otra actuación de gran impacto, como las obras de la avenida de Catalunya, que no han dado los resultados prometidos y han tenido consecuencias negativas para el comercio local”.
