La estación de esquí Port Ainé, situada en el Pallars Sobirà, se ha colocado en la cuarta posición mundial en cuanto a grosores de nieve acumulada. Solo por detrás de una estación suiza y dos japonesas, el complejo presenta un manto blanco que supera los tres metros. Las previsiones meteorológicas indican que las nevadas continuarán durante los próximos días.
Los trabajadores del recinto han afirmado que esta es la temporada más generosa en cantidad de nieve de los últimos veinte años. Según explican, una sucesión de borrascas ha aportado precipitaciones persistentes en forma de nieve a la zona, lo que ha contribuido a estos grosores “extraordinarios”. No obstante, estas condiciones meteorológicas tan intensas también suponen un esfuerzo considerable para los operarios que han de habilitar pistas e instalaciones para que la estación pueda recibir visitantes.
Dificultades de acceso y medidas de seguridad
El acceso a Port Ainé desde el núcleo de Roni, dentro del municipio de Rialp, pone en evidencia la acumulación excepcional de nieve. Árboles caídos sobre la carretera son un síntoma claro de la carga pesada que soporta el bosque durante estas semanas. Durante los últimos quince días, las nevadas han sido constantes y abundantes; por este motivo, a menudo es imprescindible llevar cadenas o vehículos equipados con ruedas especiales para acceder a él.
La máquina quitanieves trabaja sin descanso desde primera hora de la mañana para mantener limpia la vía siempre que el tiempo lo permite. En este sentido, la responsable comercial de Port Ainé, Gemma Tost, recomienda a los esquiadores acudir bien preparados: “ha nevado mucho y a cotas relativamente bajas; ya desde los 600 metros podemos encontrar hielo o nieve en la carretera”, destaca.
Constante regreso de nevadas e impacto en la operativa
Tost señala que las precipitaciones diarias han generado una carga importantísima para los operarios encargados del mantenimiento de los remontes. “Hace dos semanas que nieva cada día y parece que no acabaremos nunca este trabajo”, explica. Los grosores medidos superan ampliamente registros habituales: en la parte alta se llegan a superar los 330 centímetros mientras que en zonas más bajas se registran unos 250 centímetros.
Esta situación hace cambiar la comunicación habitual del complejo: el mensaje “Apertura progresiva condicionada por la meteorología y las condiciones de seguridad” se ha convertido en una constante diaria durante toda esta temporada.
Efectos sobre actividades escolares y experiencias de los usuarios
El estado precario de los accesos y el retraso en poner en funcionamiento algunos remontes ha obligado a diversos grupos escolares a cancelar reservas ante la incertidumbre sobre las condiciones adecuadas para desarrollar la actividad con seguridad.
Por otro lado, los esquiadores presentes estos días pueden disfrutar de un entorno natural espectacular cubierto de una capa blanca inusual durante los últimos años y con una calidad excelente de nieve polvo.
Comparativa de los espesores acumulados en Cataluña según Skiresort
- La estación suiza Glaciers: 381 cm.
- La estación japonesa Niseko United: 380 cm.
- La estación japonesa Daisetsuzan Kurodake: 365 cm.
En Cataluña, solo Port Ainé supera los tres metros con un grosor máximo registrado de 330 cm. Otras estaciones destacadas son:
- Espot (Pallars Sobirà): 280 cm.
- Vallter (Ripollès): 280 cm.
- Boi Taüll (Alta Ribagorça): 270 cm.
En la comarca de la Cerdanya, las estaciones La Molina y Masella presentan acumulaciones respectivas de 230 cm y 220 cm. La estación aranesa Baqueira Beret, registra un grosor inferior, pero significativo con 170 cm; mientras que Port del Comte alcanza los 230 cm.