La seguridad del puente de Pardinyes vuelve a estar en el centro de la atención después de que el Ayuntamiento de Lleida haya instalado nuevas pilonas. La actuación tiene como objetivo ordenar los movimientos de los vehículos y evitar maniobras y giros indebidos en este punto.
La instalación llega después de que, en menos de un mes, dos personas hayan perdido la vida en accidentes de tráfico en la zona. El primer siniestro mortal se produjo el 22 de julio, cuando un motorista de 30 años murió tras una colisión en la que se vieron implicadas dos motocicletas y un turismo. En el mismo accidente, otro motorista resultó herido grave.
Tres semanas más tarde, el 12 de agosto, otro joven motorista murió en un accidente con un turismo en el mismo entorno del puente de Pardinyes. El siniestro se produjo en una de las incorporaciones que conectan con el camino de Grenyana.
De esta manera, entre el primer accidente, el 22 de julio, y el segundo, el 12 de agosto, murieron dos motoristas en un mismo entorno viario en solo 21 días.
Un punto con tráfico intenso
El puente de Pardinyes es una infraestructura importante para las conexiones del noreste de Lleida, ya que conecta el margen derecho del Segre con el polígono industrial El Segre y el eje de la C-13.
El puente también concentra un volumen significativo de movilidad activa. Según datos hechos públicos por la Paeria en 2025, circulan aproximadamente 11.000 vehículos diarios entre semana, mientras que los desplazamientos en bicicleta o vehículos de movilidad personal se sitúan entre 400 y 500 al día.
Este volumen de tráfico convierte la seguridad y la convivencia entre vehículos motorizados y usuarios vulnerables de la vía en uno de los elementos a tener en cuenta en la configuración de este eje.
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