El Ayuntamiento de Lleida ha puesto en marcha el procedimiento para avanzar en dos iniciativas clave vinculadas a la calidad de vida urbana y la salud pública: la regulación de la contaminación odorífera y la creación de una Mesa Municipal para la erradicación del amianto. Ambas propuestas, impulsadas inicialmente por el grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya, han sido asumidas por el gobierno y cuentan con el apoyo del resto de fuerzas municipales.
Impulso de una nueva ordenanza sobre contaminación odorífera
En primer lugar, el consistorio prevé abrir próximamente el expediente para redactar una nueva ordenanza sobre contaminación odorífera, con el objetivo de prevenir, controlar y sancionar las emisiones de malos olores que afectan a diferentes puntos de la ciudad. Esta normativa establecerá criterios técnicos de medición, mecanismos de inspección y control, un régimen de infracciones y sanciones, así como canales para incorporar las quejas vecinales y mejorar la coordinación con otras administraciones.
La iniciativa responde a los episodios reiterados de malos olores en algunos barrios de Lleida, que han generado preocupación ciudadana y demandas de soluciones estructurales. En este sentido, desde ERC se ha remarcado que la propuesta nace del trabajo conjunto con técnicos especializados y de las reivindicaciones vecinales, destacando la necesidad de dotar a la Paeria de herramientas efectivas para actuar con criterios objetivos.
Mesa para la erradicación del amianto
Paralelamente, también se ha acordado la creación de la Mesa Municipal para la erradicación del amianto, concebida como un espacio estable de coordinación institucional, técnica y ciudadana. Esta mesa tendrá como funciones principales la identificación de los puntos con amianto en la ciudad, la creación de un censo municipal, la definición de un plan de retirada progresiva según criterios de riesgo y el impulso de campañas informativas dirigidas a la ciudadanía.
La propuesta se enmarca en una demanda del movimiento vecinal y busca abordar el amianto como una cuestión de salud pública y seguridad, todavía presente en tejados e infraestructuras de diversos edificios. También se prevé reforzar la coordinación entre administraciones y establecer un seguimiento continuado de las actuaciones.
Según el calendario previsto, el gobierno deberá aprobar un decreto de alcaldía para la creación de la mesa, con el nombramiento de sus miembros en un plazo aproximado de quince días y la convocatoria de la sesión constitutiva poco después. La concejalía de Agenda Urbana y Sostenibilidad prevé que la primera reunión pueda celebrarse antes del mes de julio.
Valoración política y papel de la oposición
Desde el grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya, se ha celebrado que el gobierno haya incorporado estas dos propuestas, destacando que responden a necesidades reales de la ciudadanía y a un trabajo previo riguroso. El grupo defiende que cuando las iniciativas están bien fundamentadas y conectadas con el tejido vecinal, pueden traducirse en mejoras concretas para la ciudad.
Finalmente, el consistorio de Lleida apuesta por reforzar las herramientas de gestión ambiental y de salud urbana con estos dos instrumentos, que se plantean como mecanismos de planificación, control y seguimiento continuado para mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas.