La Paeria de Lleida ha iniciado la incorporación de Inteligencia Artificial (IA) al sistema de videovigilancia y control del tráfico de la ciudad, con el objetivo de mejorar la seguridad ciudadana y agilizar la respuesta ante posibles incidentes.
70 cámaras con IA en una primera fase
El plan, liderado por La Paeria, prevé que en una primera fase se incorpore IA a 70 cámaras ya existentes, principalmente en el Centro Histórico y en otros puntos estratégicos de la ciudad.
Este sistema permitirá analizar en tiempo real situaciones como aglomeraciones, incidentes o comportamientos anómalos, facilitando una actuación más rápida de los cuerpos de seguridad.
Según el alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, la tecnología podría reducir hasta un 25% el tiempo de respuesta inmediata y hasta un 40% el tiempo dedicado a investigaciones a partir de las imágenes de videovigilancia. El proyecto forma parte del Plan Local de Seguridad, que ya se encuentra ejecutado en un 74%.
Actualmente, la ciudad dispone de 250 cámaras, pero el sistema se ampliará progresivamente hasta llegar a unas 350 unidades.
Las actuaciones previstas incluyen:
- 37 cámaras en la Horta, entre lectoras de matrículas y vigilancia.
- 50 nuevas cámaras en el Centro Histórico, especialmente en zonas de ocio nocturno.
- 9 dispositivos más en los accesos y salidas de la ciudad.
La previsión municipal también contempla un incremento de la plantilla de la Guardia Urbana, que podría llegar a los 300 agentes en el futuro, teniendo en cuenta el crecimiento demográfico y económico de la ciudad, que podría superar los 200.000 habitantes en 2040.
Dispositivo especial para el Aplec del Caragol
Durante el Aplec del Caragol, la Guardia Urbana desplegará un dispositivo especial con cerca de 100 agentes, que trabajarán conjuntamente con seguridad privada y servicios de emergencia. El dispositivo contará con la coordinación de Mossos d’Esquadra, Bomberos, SEM y Protección Civil, así como un hospital de campaña y más de 700 plazas de aparcamiento habilitadas.
También se mantendrá la iniciativa de las "lligacues de seguretat", un dispositivo en forma de goma de pelo que permite activar una alerta con ubicación en menos de 10 segundos, sin necesidad de móvil ni aplicaciones. Durante el Aplec se prevé repartir unas 240 unidades, especialmente pensadas para reforzar la sensación de seguridad en espacios de ocio nocturno y desplazamientos de noche.
Con todas estas medidas, la ciudad apuesta por una combinación de tecnología avanzada, refuerzo policial y prevención comunitaria, con el objetivo de mejorar la seguridad y la capacidad de respuesta ante cualquier incidencia.