La ciudad de Lleida se prepara para celebrar una nueva edición de la fiesta de Sant Jordi con cambios importantes en la organización de los puestos y una clara apuesta por mejorar la experiencia tanto de visitantes como de profesionales.
La principal novedad de este año es la reorganización de las paradas. El sector profesional del libro y la rosa —librerías, editoriales y floristerías— se ubicará en la renovada Rambla de Ferran, mientras que las entidades y colectivos se trasladarán a la avenida Francesc Macià, al revés de lo que era habitual en ediciones anteriores. Según la concejala de Cultura, este cambio responde a la voluntad de ofrecer un espacio más amplio, cómodo y fluido, con más distancia entre paradas y pasillos más generosos para facilitar el movimiento de personas.
En total, la Paeria ha autorizado 217 paradas, catorce más que el año pasado. De estas, destacan las 80 paradas de rosas (12 más), las 52 de libros (8 más) y 85 de otros productos. Por sectores, habrá presencia de floristerías, librerías y editoriales, centros educativos, colectivos sociales y establecimientos comerciales, configurando una jornada diversa y participativa que se alargará de 9 de la mañana a 9 de la noche.
La Rambla de Ferran se convertirá en el principal punto neurálgico de la celebración. Se cortará al tráfico hasta la calle General Brito y acogerá un escenario con actuaciones musicales de jóvenes talentos y la tradicional bailada de sardanas. Además, el Morera, Museo de Arte Moderno y Contemporáneo se sumará a la jornada con una jornada de puertas abiertas, reforzando la vertiente cultural de la fiesta.
Entre los elementos más singulares de esta edición destaca la fuente de la plaza de la Paz, que teñirá el agua de color rojo para simular una gran rosa, en una acción simbólica que quiere dar más visibilidad a la jornada. También habrá la parada institucional del Ayuntamiento, donde se podrá conseguir el volumen 22 de la colección Escata de Drac hasta agotar existencias.
En cuanto a la imagen de la jornada, el cartel de este año apuesta por el talento joven local y ha sido creado por una alumna de la Escuela de Arte Municipal Leandre Cristòfol. La propuesta destaca por su fusión simbólica entre libros y rosas, los dos elementos esenciales de Sant Jordi, representados en una composición donde los volúmenes, con lomos verdes y rojos, dibujan la silueta de una rosa. Esta imagen quiere poner en valor el crecimiento cultural y literario de la ciudad, así como la vitalidad del sector editorial y creativo en Lleida.
Más allá del 23 de abril, la ciudad vivirá diez días de intensa actividad cultural, del 18 al 28 de abril, con una programación que incluye exposiciones, conciertos, teatro, presentaciones de libros y actividades literarias. Esta ampliación consolida Sant Jordi como una cita clave del calendario cultural de Lleida, que va mucho más allá de un solo día e implica a toda la ciudad. Consulta toda la programación aquí.