Este lunes marca el cierre oficial de la antigua estación de autobuses de Lleida. Durante la jornada, el flujo de pasajeros ha sido casi inexistente, dejando una imagen casi desértica, con ningún vehículo estacionado ni personas esperando en los andenes. A partir de ahora, todas las compañías operarán exclusivamente desde el nuevo recinto situado en la plaza Príncipe de Viana, mientras que el edificio antiguo quedará fuera del servicio público.
Futuro incierto para el espacio actual
El concejal responsable, Roberto Pino, ha explicado que no está previsto dar un uso inmediato al espacio antiguo. "No hay previsto ningún uso para el espacio a corto plazo", ha declarado. La razón principal es que "para remodelar el edificio hay que hacer una inversión importante y no tiene sentido hacerla teniendo en el horizonte que el equipamiento se tiene que transformar". Este cambio se enmarca dentro de un concurso arquitectónico impulsado para definir el futuro funcional y urbanístico del lugar.
Además, la Paeria ha decidido ampliar hasta el 2 de julio el plazo para presentar propuestas tras haber recibido "muchas consultas", especialmente sobre la planimetría del recinto.
Últimos servicios y operadores activos
Las empresas Avanza y Gamón, responsables de los trayectos entre Lleida y Huesca y Zaragoza, así como rutas dentro del Segrià y la Noguera, han sido las últimas en operar desde la antigua estación. Gamón completó sus últimos servicios el pasado sábado, mientras que Avanza mantendrá tres salidas durante este domingo por la tarde antes del traslado definitivo.
Datos sobre el concurso y participación ciudadana
El proceso para definir un nuevo proyecto para este espacio incluye tener en cuenta las aportaciones recogidas durante el proceso participativo desarrollado en 2025 con cerca de 300 ciudadanos. De las sesiones surgieron 61 propuestas centradas en servicios dotacionales sanitarios, educativos, culturales, deportivos, de ocio y comerciales. En palabras del propio Pino: "En definitiva, ha de ser un espacio multifuncional, sostenible, arquitectónicamente accesible y que esté integrado en la trama urbana. También ha de ser un dinamizador de esta parte del Eje Comercial".
Un jurado formado por 11 miembros seleccionará las mejores ideas después del período de inscripción; estas serán presentadas públicamente antes de que se elija una propuesta ganadora prevista para finales de año.
Migración progresiva a la nueva infraestructura
El antiguo apeadero ha funcionado paralelamente al nuevo edificio ubicado próximo a la estación ferroviaria durante aproximadamente mes y medio sin registrar situaciones críticas según Pino: "No se ha detectado ninguna situación de colapso" durante esta transición gradual. Sin embargo, sí se han observado "problemas puntuales relacionados con el descenso de los viajeros", motivo por el cual se recomienda utilizar el parking gratuito durante los primeros 15 minutos situado justo al lado para facilitar la circulación.
Mejor confort e intermodalidad garantizada
La llegada al nuevo complejo no supone cambios en los trayectos ni compañías -con 16 operadoras manteniendo más de 120 líneas-, pero incrementa notablemente la comodidad de los usuarios. La directora general de Cimalsa, Carmen Ruiz, destaca que "el incremento de confort y la calidad estética es evidente", así como la mejor conexión entre tren y autobús.
Este nuevo equipamiento está diseñado para atender anualmente a unos 1,4 millones de viajeros con instalaciones modernas como vestíbulo amplio, taquillas automáticas, sala de espera climatizada, zona de restauración con máquinas expendedoras, aparcamiento seguro para bicicletas , punto logístico para paquetería y oficina de atención al cliente.
La estación abre cada día laborable desde las 5:30 hasta las 22:45 horas; fines de semana festivos lo hace hasta las diez de la noche.