El servicio de comedor impulsado por la Paeria en los centros sénior de Santa Teresina, Santa Cecília y la Bordeta ha cerrado sus primeros tres meses con cerca de 2.000 menús servidos, una cifra que confirma la buena acogida de la iniciativa entre la gente mayor de la ciudad.
El teniente de alcalde Carlos Enjuanes ha hecho un balance positivo y ha destacado que se trata de un modelo de políticas sociales que “responde a necesidades básicas y genera comunidad”. También ha defendido que los centros sénior deben ser “espacios vivos, abiertos y útiles”.
Calidad y adaptación, claves del éxito
El servicio apuesta por el envejecimiento activo, la autonomía personal y una alimentación saludable, a la vez que contribuye a combatir la soledad no deseada.
Uno de los aspectos mejor valorados es la calidad de la comida y la capacidad de adaptación del catering. “Poner a la persona en el centro significa escucharlas y adaptar el servicio”, ha remarcado Enjuanes.
Actualmente, entre 25 y 30 personas utilizan el comedor de manera regular. El servicio se ha consolidado como un espacio comunitario, donde también participan familiares y cuidadores. Además, la presencia de monitores refuerza el acompañamiento y la dimensión social de las comidas.
Nueva iniciativa: “Almuerza en compañía”
Próximamente se pondrá en marcha esta acción, que permitirá a participantes del programa Sempre Acompanyats compartir una comida mensual en el centro de Santa Teresina. El objetivo es reforzar vínculos y luchar contra la soledad.
La Concejalía de Gente Mayor continuará haciendo seguimiento del servicio para adaptarlo y consolidarlo como referente comunitario en los barrios.
