El Ayuntamiento de Lleida prevé tener plenamente operativo el 1 de junio el nuevo Centro de Acogida de Personas Temporeras que se está construyendo en el polígono de la Creu del Batlle, junto a la partida de la Caparrella y de la antigua N-II. El nuevo equipamiento modular dispondrá de 32 plazas y reforzará el dispositivo de la campaña agraria de este verano.
Estas plazas se añadirán a las 100 que cada verano se habilitan en un pabellón de la Feria de Lleida y a las 99 de los pisos gestionados por la Empresa Municipal de Agenda Urbana (EMAU). La construcción cuenta con un presupuesto de 539.000 euros y está financiada por la Diputación de Lleida y la Generalitat de Cataluña. Se trata del primero de los tres centros previstos en el modelo de inclusión impulsado por la Paeria.
El centro se ubica en una parcela de 3.000 metros cuadrados, con dos estructuras modulares de unos 200 metros cuadrados cada una y capacidad para 16 personas por módulo. Su localización, cercana a partidas de la Horta como Rufea, Butsènit, Vallcalent o la Caparrella, permitirá el acceso tanto en autobús urbano como en carril bici.
El alcalde de Lleida, Fèlix Larrosa, ha explicado que el nuevo equipamiento quiere evitar que personas que llegan para trabajar en la campaña agraria y tienen perfil laboral “duerman en la calle o estén en situación de infravivienda”. Según el paer en cap, también se pretende generar oportunidades de inserción laboral y reducir el impacto social y urbano del sinhogarismo estacional.
En paralelo, el dispositivo de este año incorporará una nueva Oficina de Intermediación Laboral, coordinada por el Instituto Municipal de Empleo Salvador Seguí con el Departamento de Trabajo y otros sectores productivos. El objetivo es derivar perfiles profesionales hacia ámbitos como la logística, la construcción o la hostelería, donde hay falta de personal.
El plan de la Paeria se integra en un dispositivo territorial más amplio, coordinado con empresarios agrarios, sindicatos y entidades, así como con la Delegación del Gobierno en Lleida, que el verano pasado habilitó un albergue con 40 plazas en Seròs durante los meses de mayo y septiembre.