El grupo municipal de Junts per Catalunya en la Paeria ha exigido al gobierno municipal una actuación inmediata ante el estado de abandono y degradación del antiguo Hotel Jamaica, situado en la Partida Plana de Gensana, 5, en una de las principales vías de entrada a la ciudad y en pleno entorno de la Horta.
La portavoz de Junts, Violant Cervera, lamenta que “hace décadas que este inmueble se encuentra cerrado, deteriorado y progresivamente vandalizado”. “La falta de actuación ha convertido este espacio en un foco de degradación visible para todo el que entra en Lleida. Además de la imagen lamentable que proyecta la ciudad, el estado del edificio y de los inmuebles adyacentes genera una preocupación evidente por posibles ocupaciones y por la seguridad”, explica la portavoz.
En este contexto, el Grupo Municipal de Junts ha trasladado diversas cuestiones a la Comisión Informativa de Gestión de la Ciudad, para saber si se ha abierto algún expediente de disciplina urbanística por el estado de conservación que presenta; para conocer cuántos expedientes se han incoado, por qué motivos y con qué resultado; cuántas multas se han impuesto, cuántas se han recaudado y si, en caso de impago, se ha actuado por vía ejecutiva. En caso de que no se haya realizado ninguna actuación, el grupo municipal exige saber por qué no se ha protegido la legalidad urbanística y si el gobierno piensa actuar ahora, vista la situación actual.
“Cuando hablamos de seguridad y de dignidad urbana, no vale mirar hacia otro lado. El gobierno municipal no puede permitir que un edificio en este estado se convierta en un problema crónico. Lleida merece entradas dignas, espacios cuidados y un gobierno que actúe antes de que los problemas se hagan más grandes”, remarca Cervera, añadiendo que “la imagen de ciudad también es política pública”.
“Las entradas a Lleida no pueden transmitir dejadez, ni inseguridad, ni resignación. El gobierno municipal tiene herramientas legales para actuar, y si el edificio es de titularidad municipal, la responsabilidad aún es más directa. La degradación no es inevitable: es consecuencia de la inacción, y eso sí que depende del gobierno”, concluye Cervera.
