Un ganadero de Lladorre, en el Pallars Sobirà, ha denunciado un ataque de oso al ganado de la montaña con el resultado de una vaca muerta y dos desaparecidas.
Este es el tercer ataque que denuncia el sector al norte de la comarca en menos de una semana. El ganadero Marcel Ticó ha dicho que la situación es "insostenible e inaguantable" y el malestar entre el sector es creciente. A Ticó la alerta se la dio el GPS del animal que vio cómo mientras todo el rebaño se movía un animal estaba paralizado.
Al llegar a la montaña tropezó con el oso que lo vio y lo pudo grabar a 100 metros de la vaca muerta. A su lado pudo fotografiar excrementos del plantígrado. Los Agentes Rurales, este miércoles, han levantado acta de los hechos.
El ganadero de Lladorre ha explicado que el día del ataque al rebaño de vacas en una hora hicieron un desnivel de más de 1.100 metros. Así lo ha podido documentar gracias a los GPS que llevan los animales. Este comportamiento anómalo las vacas lo tienen desde el día que Ticó encontró la vaca muerta.
Los Agentes Rurales levantaron acta de los hechos después de comprobar el estado de los animales. El departamento de Territorio ha dicho que están analizando los hechos y "no se descarta" que sea un ataque de oso. Ticó y el resto de ganaderos que han sufrido ataques esta semana dicen sentirse "impotentes" porque de manera sistemática la administración niega que sean ataques de oso y como consecuencia les niega las indemnizaciones.
TRES ATAQUES EN UNA SEMANA
El miércoles pasado un ganadero denunció un ataque a una granja a 500 metros del pueblo de Isil con el resultado de tres ovejas muertas. Otros ganaderos, este lunes, denunciaron un segundo ataque en la montaña de Isil con dos animales muertos y un tercero herido. El departamento de Territorio ha indicado que todos los ataques se están estudiando, pero no ha confirmado ninguno por el momento.
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